La causa penal que tiene procesados a Claudio “Chiqui” Tapia y a Pablo Toviggino por la retención indebida de impuestos y aportes abrió una nueva etapa que puede resultar decisiva para el futuro del expediente. El juez en lo Penal Económico Diego Amarante empezó a tramitar un planteo de la defensa del tesorero de la AFA para que se aplique una reparación integral del perjuicio y, a partir de eso, se cierre la causa.

La movida fue incorporada por el propio magistrado cuando dictó los procesamientos y dejó habilitada la discusión sobre esa alternativa. En concreto, lo que buscarán ahora los principales dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino es alcanzar el sobreseimiento, apoyados en la idea de que el daño económico ya habría sido reparado con la regularización de la deuda.

El argumento de la defensa

El planteo fue impulsado por el abogado de Toviggino, Marcelo Rocchetti, en el escrito que presentó al momento de la indagatoria. Allí sostuvo que el artículo 59 del Código Penal contempla la posibilidad de extinguir la acción penal cuando existe una conciliación o una reparación integral del perjuicio, de acuerdo con lo previsto por las leyes procesales.

Desde esa mirada, la defensa afirma que el perjuicio ya fue subsanado porque la AFA pagó la deuda por 19.300 millones de pesos en impuestos y aportes antes de que ARCA avanzara con la denuncia penal. Además, remarcó que esos montos fueron cancelados con intereses, por lo que, a su entender, la reparación está plenamente satisfecha.

Una discusión que recién empieza

La posibilidad de cerrar la causa no depende solo de ese argumento. El planteo deberá ser analizado ahora por todos los involucrados en el expediente. Además de Toviggino, tendrán que pronunciarse Tapia, los otros tres dirigentes procesados —Cristian Malaspina, Víctor Blanco y Gustavo Lorenzo—, el fiscal Claudio Navas Rial y ARCA, que interviene como querellante.

Mientras esa discusión avanza, los procesamientos siguen vigentes. También continúan los embargos y la prohibición de salida del país que pesa sobre Tapia y Toviggino. Es decir, la apertura de esta instancia no borra por ahora las consecuencias judiciales que ya fueron dictadas por el juez.

El punto más delicado del expediente

La discusión no será sencilla porque el régimen penal tributario no prevé expresamente la reparación integral para el delito de apropiación de tributos, que es justamente por el que fueron procesados los dirigentes de la AFA. Ahí está uno de los nudos de la controversia.

La defensa del tesorero intenta apoyarse en una lectura amplia del Código Penal y en el nuevo contexto que plantea la ley de inocencia fiscal. Y que según su postura apunta a descomprimir la persecución penal sobre determinadas deudas. Sin embargo, esa interpretación todavía deberá atravesar el filtro del fiscal, de la querella y del propio magistrado.

Qué les atribuyó el juez

Cuando procesó a los dirigentes, Amarante sostuvo que la conducción de la AFA incurrió en apropiación indebida agravada de tributos y de recursos de la seguridad social. La acusación se basa en que la entidad no pagó en término esos montos. Y pese a contar en sus cuentas bancarias con fondos suficientes para hacerlo.

En esa resolución, el juez afirmó que existió un plan deliberado para depositar tarde sumas millonarias y obtener así beneficios financieros derivados de ese incumplimiento. Esa caracterización es la que ahora choca con la estrategia defensiva que intenta correr el eje hacia la reparación posterior de la deuda.

La causa que sigue dando que hablar

Más allá del debate jurídico, en tribunales todavía resuena otro episodio que acompañó las indagatorias y que en el edificio describieron como “la pelea por la foto”. El trasfondo fue el intento de algunos de los imputados por evitar ser registrados por la prensa al momento de ingresar o salir de los tribunales.

La secuencia empezó con un pedido de Toviggino para declarar por videoconferencia. Su argumento fue que buscaba evitar una exposición innecesaria y tener más tranquilidad frente a la presencia de medios. El juez rechazó esa solicitud, aunque dispuso un operativo especial de seguridad para las indagatorias.

El ingreso a tribunales y la tensión con la prensa

Las primeras declaraciones se desarrollaron sin mayores sobresaltos, pero el clima cambió con la llegada de Malaspina. Y que ingresó por el estacionamiento trasero del edificio, un acceso reservado habitualmente para personal judicial. Luego se repitió una lógica similar con la presencia de seguridad vinculada a la AFA durante las indagatorias de Tapia y Toviggino.

En el caso del tesorero, incluso hubo un pedido para retirarse por una puerta distinta a la de ingreso, con el argumento de evitar incidentes como los empujones que se habían producido al llegar. Amarante también rechazó esa posibilidad y Toviggino terminó saliendo por el mismo lugar por el que había entrado. Tapia, en cambio, no hizo un planteo formal, aunque sí mencionó que se había generado un tumulto al ingresar.

Un expediente abierto en dos frentes

La causa, así, quedó parada en dos planos. Por un lado, la instancia técnica y penal, donde se discutirá si la deuda ya cancelada alcanza para extinguir la acción judicial. Por otro, el costado político y simbólico que arrastra cada paso de una investigación que tiene en el centro a la máxima conducción del fútbol argentino.

Lo que viene ahora es una discusión clave para el expediente. Si el juez considera viable la reparación integral, Tapia y Toviggino podrían acercarse al cierre de una causa que hoy los mantiene procesados. Si no, el caso seguirá adelante con todas las acusaciones en pie.