El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, confirmó ante la Cámara de Diputados que el Gobierno nacional no renovará la moratoria previsional que venció el 23 de marzo y que actualmente solo sigue vigente un plan de compra de aportes para personas en edad activa. En su informe de gestión, también detalló que se avanza en un diagnóstico integral del sistema, como parte del compromiso asumido con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de cara a una reforma estructural del régimen jubilatorio.

Según datos presentados por Francos, durante la vigencia del plan anterior se jubilaron 580.623 personas, de las cuales el 60% fueron mujeres. El 40% de los nuevos jubilados residen en la provincia de Buenos Aires. En promedio, el haber mensual resultó apenas un 4,2% superior al mínimo, aunque durante un tiempo se descuentan cuotas por los aportes adquiridos. La decisión de no renovar este mecanismo marca un quiebre en la política previsional de los últimos 20 años.

Actualmente, quienes están en edad activa y no reúnen los 30 años de aportes pueden seguir comprando contribuciones a través del plan previsto por la ley 27.705. Hasta ahora, se adhirieron más de 177.000 personas, que adquirieron en promedio 55 meses de aportes cada una. El valor por mes de contribución asciende a $27.917 y se actualiza por inflación.

PUAM: la única opción para quienes no llegan

La única alternativa para quienes ya alcanzaron la edad jubilatoria pero no tienen los aportes necesarios es acceder a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que equivale al 80% del haber mínimo, más el bono. El beneficio requiere pasar un control socioeconómico. Según el informe oficial, el 85% de los solicitantes logra superar esa evaluación. En marzo, la PUAM fue cobrada por 203.521 personas.

En su informe, Francos explicó que se está elaborando un diagnóstico exhaustivo del sistema previsional nacional. “Contempla el análisis demográfico y financiero del sistema, así como el relevamiento de experiencias internacionales que puedan servir como guía para analizar pasos a seguir”, precisó. Sin embargo, aclaró que por ahora no hay ninguna reforma definida, ni sobre edad jubilatoria ni sobre el régimen de aportes, más allá de lo que se menciona en el acuerdo con el FMI, que apunta a una reforma integral recién para 2026.

El fin de la moratoria marca el inicio de una etapa diferente a la que rigió durante los últimos 20 años. Hoy, el 66% de las jubilaciones en curso fueron obtenidas a través de moratorias, con esquemas que permitieron el acceso a quienes no contaban con los aportes exigidos por ley. Solo en 2024, una de cada cuatro jubilaciones otorgadas fue por esa vía.