Quedó firme el procesamiento de Julio De Vido y la causa por enriquecimiento ilícito puede ir a juicio oral
La Cámara Federal de Casación Penal dejó firme el procesamiento de Julio De Vido en la causa por presunto enriquecimiento ilícito. La decisión también alcanzó a su esposa, Alessandra Minnicelli, y a dos acusados señalados como presuntos testaferros. Con el rechazo de los recursos de las defensas, el expediente quedó en condiciones de avanzar hacia la etapa de juicio oral y público.
La resolución fue dictada por los jueces Javier Carbajo, Gustavo Hornos y Mariano Borinsky, integrantes de la Sala IV de Casación. Los magistrados rechazaron los recursos de queja al considerar que el procesamiento no constituye una sentencia definitiva ni una resolución equiparable. De esa manera, quedó despejado el camino procesal para que el caso pase a debate oral.
La acusación contra De Vido y su esposa
La investigación apunta a un presunto incremento patrimonial injustificado entre 2003 y 2017. Ese período abarca los años en los que De Vido ocupó cargos de poder durante los gobiernos kirchneristas y los dos años posteriores a su salida del Congreso Nacional. La causa fue impulsada por el juez Sebastián Casanello y el fiscal Carlos Stornelli, y ya había tenido una confirmación previa en la Cámara Federal porteña.
Según la pesquisa, el exministro de Planificación Federal habría sido autor del delito de enriquecimiento ilícito. Minnicelli, en tanto, fue procesada como partícipe necesaria. La exfuncionaria trabajó en la Sindicatura General de la Nación entre junio de 2003 y noviembre de 2007, período que forma parte del tramo analizado por la Justicia.
El expediente sostiene que el matrimonio habría actuado de manera conjunta para incrementar y disimular su patrimonio por fuera de sus ingresos legítimos. La instrucción fiscal señaló que ambos habrían intervenido en maniobras destinadas a ocultar bienes. El monto total bajo análisis supera los USD 687.000.
Los presuntos testaferros
La decisión de Casación también dejó firmes los procesamientos de Juan Manuel Sebastián Pérez y Susy Inés Bello Knoll. Ambos fueron señalados como presuntos testaferros dentro de la maniobra investigada. Para la Justicia, su intervención habría servido para encubrir la verdadera titularidad de parte del patrimonio bajo sospecha.
La hipótesis judicial sostiene que las operaciones patrimoniales no podían explicarse con los ingresos declarados. Por eso, la causa se concentró en determinar si existieron estructuras destinadas a ocultar bienes o simular relaciones jurídicas. Ese análisis será uno de los ejes que deberá abordarse en un eventual juicio oral.
El departamento de Avenida del Libertador
Uno de los puntos centrales del expediente es la compra de un departamento ubicado sobre la Avenida del Libertador, en la Ciudad de Buenos Aires. La operación se habría realizado entre 2007 y 2009 a través de una estructura societaria que, según la investigación, buscaba ocultar a los verdaderos dueños del inmueble. La propiedad quedó registrada a nombre de Uni-Vite Argentina S.A.
De acuerdo con la causa, esa empresa no tenía capacidad económica suficiente para afrontar una operación de esa magnitud. Los investigadores sostienen que De Vido y Minnicelli habrían sido los verdaderos propietarios, aunque figuraban como inquilinos. Según el expediente, ocuparon el inmueble hasta marzo de 2023.
Otros antecedentes judiciales
El avance de esta causa se produce mientras De Vido cumple prisión domiciliaria por su condena vinculada a la tragedia de Once. El exministro estuvo detenido en la cárcel de Ezeiza y luego recibió el beneficio por cuestiones de salud. Actualmente cumple la pena en una chacra ubicada en Zárate, provincia de Buenos Aires.
La investigación por enriquecimiento ilícito atravesó distintas etapas y pasó por tres jueces. También retomó elementos vinculados con otros expedientes, entre ellos la causa Cuadernos, donde De Vido es juzgado ante el Tribunal Oral Federal N° 7. Además, incorporó antecedentes relacionados con la condena por lavado de dinero contra Nélida Caballero, ex cocinera de la residencia del entonces ministro de Planificación Federal.
El expediente queda listo para avanzar
Con el rechazo de los recursos de queja, la defensa perdió una instancia clave para frenar el avance del caso. La decisión de Casación no implica una condena, pero sí deja firme el procesamiento y permite que el expediente se encamine hacia el juicio oral. En esa etapa, el tribunal deberá analizar las pruebas reunidas sobre el presunto crecimiento patrimonial injustificado y las maniobras atribuidas a los acusados.