Prohíben el uso de vapeadores en todas las instituciones del Ministerio de Salud
A partir de una nueva resolución, el Ministerio de Salud Pública de Tucumán prohibió el uso de vapeadores y cigarrillos electrónicos en todas sus dependencias, incluyendo el SIPROSA. Así lo anunció este miércoles el titular de la cartera sanitaria, Luis Medina Ruiz, acompañado por el doctor Alfredo Miroli y parte del equipo de salud pública.
La medida complementa la Ley Provincial N° 7575 que ya declaraba a Tucumán como una provincia libre de humo. Ahora, se suma también la restricción sobre los dispositivos de vapeo, considerados por las autoridades sanitarias como productos con efectos nocivos y sin evidencia de inocuidad.
«El vapeador no es una herramienta inofensiva ni un medio válido para dejar de fumar», advirtió Medina Ruiz. Y explicó que, por el contrario, en muchos casos es la puerta de entrada al consumo de nicotina en personas que nunca fumaron. Según detalla la resolución firmada, se prohíbe el uso de cigarrillos electrónicos y sistemas de vapeo, en cualquiera de sus formas y marcas. En todas las instituciones del Sistema Provincial de Salud y del Ministerio, hasta tanto existan estudios concluyentes que respalden su seguridad.
Primera línea de prevención
El funcionario aclaró que la disposición no busca castigar a quienes utilizan estos dispositivos, sino alertar sobre los riesgos y proteger también a quienes se ven expuestos al vapeo pasivo. «Actuamos por instrucción del gobernador Osvaldo Jaldo, que nos pide priorizar la prevención y cuidar a toda la comunidad», expresó.
Además, recordó que el sistema de salud provincial cuenta con un programa de cesación tabáquica, coordinado por la doctora Ariela Tarsic. El cual ofrece tratamiento médico y acompañamiento gratuito para dejar de fumar en diferentes centros sanitarios.
Por su parte, el doctor Miroli explicó que los vapeadores contienen sustancias no reguladas y sin autorización química, como glicerina vegetal, polietilenglicol y diversos aromatizantes. «El sistema fue manipulado por la industria y convertido en un producto de consumo masivo, sin control de lo que realmente inhalan los usuarios», advirtió.
Miroli también celebró que Tucumán haya sido pionera en este tipo de decisiones. Recordó que la Facultad de Medicina de la UNT fue la primera en América en dictar una norma similar. Seguida por el Colegio Médico de la provincia, y ahora por el propio Ministerio de Salud.
