El infiltrado del juicio por Maradona confirmó que la jueza Makintach conocía y avalaba el documental
Juan D’Emilio, el escritor que asistía como público a las audiencias del juicio por la muerte de Diego Maradona, rompió el silencio y presentó un descargo ante la Justicia. En el escrito, aseguró que la jueza Julieta Makintach no solo estaba al tanto del documental que se estaba gestando sobre el juicio, sino que también había dado su consentimiento expreso para avanzar con la idea.
“El Chavo”, como lo apodan, declaró por escrito ante los fiscales que investigan la nulidad del debate oral por la muerte del Diez. En su presentación, afirmó que la magistrada conocía el contenido del teaser que se grabó antes de que iniciaran las audiencias y que jamás pensó que el proyecto fuera inapropiado: «Siempre tuve la certeza de que todo estaba permitido por lo que habíamos conversado previamente con la Dra. Makintach».
Según su versión, la iniciativa surgió a partir de una sugerencia de María Lía Vidal, amiga de la infancia de la jueza y quien también trabajaba en la producción del film. Ambos coincidieron en que se trataba de una oportunidad única para contar la experiencia judicial desde adentro.
Una sinopsis, una entrevista y una productora
D’Emilio relató que su tarea fue elaborar la sinopsis del proyecto y contactarse con una productora, La Doble, para explorar posibles interesados en desarrollar la serie. Incluso, detalló que se grabó una entrevista con la jueza antes del inicio del juicio. Ese material, según aclaró, se utilizó exclusivamente como maqueta interna, sin fines de difusión pública ni comercialización.
El escritor también sostuvo que el vínculo con Makintach se había iniciado en un cumpleaños, pocos días antes del comienzo del debate oral. Allí, Vidal le presentó a la magistrada y deslizó la posibilidad de hacer una producción basada en su rol. Más tarde, insistió con que la jueza estaba entusiasmada con la idea.
El documento presentado confirma las sospechas iniciales: el foco del documental iba a ser la figura de Makintach, su mirada sobre el caso Maradona y su experiencia al frente de uno de los juicios más mediáticos del país. D’Emilio afirmó que en ningún momento se propuso registrar a otras partes del proceso sin consentimiento, ni interrumpir el desarrollo judicial.
Sin embargo, el escándalo estalló cuando trascendió el contenido del teaser y se descubrió que ni la fiscalía ni las defensas habían sido informadas. La gravedad del hecho llevó a la anulación del juicio oral, generando una crisis institucional sin precedentes.
Negaciones cruzadas y un conflicto aún abierto
Hacia el final del escrito, D’Emilio lamentó las consecuencias del episodio y aseguró que no puede responsabilizarse por lo que otros hayan hecho o dicho: «No puedo hacerme cargo de las decisiones de otros. Solo puedo responder por mí, y siempre me mantuve dentro de lo permitido por ella».
La postura contrasta con la que adoptó públicamente Makintach, quien negó haber autorizado o conocido en detalle el contenido de la producción audiovisual. La investigación judicial continúa y ahora deberá resolver si existió abuso de autoridad, incumplimiento de deberes o incluso manipulación de un proceso penal en curso.