El Ministerio de Economía logró renovar el 91% de los vencimientos de deuda en pesos correspondientes a esta semana, en una operación clave para la estrategia financiera del Gobierno. Según informó la Secretaría de Finanzas, el Tesoro adjudicó $6,63 billones frente a compromisos por $7,25 billones, lo que dejó un remanente de $620.000 millones en el mercado.

Desde el Palacio de Hacienda explicaron que esos fondos podrían ser absorbidos con otras herramientas del Banco Central, para evitar que se transformen en presión sobre el tipo de cambio en los próximos días.

Los instrumentos que se ofrecieron en la licitación

En esta colocación, el Gobierno puso a disposición del mercado distintos instrumentos: Lecaps (bonos a tasa fija en pesos), títulos atados a la inflación y otros indexados al tipo de cambio. Sin embargo, estos últimos fueron declarados desiertos por falta de interés.

Gran parte de la demanda se concentró en la Lecap más corta, con vencimiento el 31 de octubre, que adjudicó unos $3,6 billones. Allí el “corte” se fijó con una tasa del 3,97% mensual (59% anual), más del doble de la inflación vigente.

Operaciones previas y canje con el Banco Central

Antes de la licitación, el Tesoro ya había reducido la presión de vencimientos al oficializar un canje de Lecaps con el Banco Central. A cambio de los títulos que vencían esta semana, se entregó una canasta compuesta por tres bonos: 20% en una Lecap a noviembre, 40% en una a enero y 40% en otra a febrero. Esta medida permitió recortar en casi $10 billones la exigencia de cobertura.

Además, el Gobierno evitó recurrir en esta ocasión al ajuste de los encajes bancarios, un mecanismo que había utilizado en licitaciones anteriores para forzar a las entidades a renovar sus tenencias de deuda pública.

Tasas y comportamiento del mercado

En la Lecap con vencimiento en noviembre se adjudicaron $1,34 billones con una tasa de 3,99% mensual, mientras que la de enero cerró con un rendimiento de 3,94% mensual. Según analistas del mercado, el resultado estuvo “dentro de lo esperado”, aunque el Tesoro debió convalidar tasas altas para garantizar la renovación.

“La licitación salió en el rango previsto. El rollover no fue completo por la falta de liquidez, pero estuvo cerca de cubrir lo necesario. La incógnita ahora es si el Gobierno se conforma con liberar pesos o avanzará con medidas adicionales”, indicaron desde la consultora Puente.

Estrategias del Banco Central y perspectivas

El Banco Central, por su parte, reforzó las intervenciones en los días previos con operaciones de pases pasivos, habilitando bajas en la tasa de referencia para absorber pesos. En paralelo, redujo la tasa de interés de su ventanilla de liquidez hasta el 35% anual, por debajo del 45% de la semana pasada, lo que descomprimió a otros instrumentos financieros como las cauciones bursátiles.

Para Puente, la colocación resultó positiva en un contexto donde el mercado muestra mayor preferencia por la deuda a corto plazo en tasa fija, mientras que los instrumentos ajustados por inflación o dólar linked tuvieron escasa demanda. “Era previsible que las coberturas atadas al tipo de cambio tuvieran poca aceptación, porque el mercado de futuros ofrece condiciones más atractivas”, concluyó la consultora.