El Gobierno nacional dispuso una recompensa de 20 millones de pesos para quienes aporten información que permita localizar a Galvarino Sergio Apablaza Guerra, el exguerrillero chileno buscado por la Justicia argentina con fines de extradición. La medida fue oficializada a través del Ministerio de Seguridad y vuelve a poner en primer plano un expediente que Chile empuja desde hace años.

Apablaza, exlíder del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, está acusado en su país por el crimen del senador Jaime Guzmán en 1991 y por su presunta participación en el secuestro de Cristián Edwards, hijo del empresario periodístico Agustín Edwards. Las autoridades chilenas lo señalan desde hace tiempo por delitos de extrema gravedad vinculados al terrorismo y reclaman que sea enviado a Santiago para ser juzgado.

La recompensa y el canal para aportar datos

Según informó el Gobierno, quienes tengan información útil para ubicarlo deberán comunicarse con la línea gratuita 134, correspondiente al Programa Nacional de Recompensas. Ese sistema depende de la Dirección Nacional de Normativa y Relaciones con los Poderes Judiciales y los Ministerios Públicos.

La decisión llegó después de que la Justicia ordenara esta semana su detención con fines de extradición. Sin embargo, cuando la Policía fue a buscarlo a la vivienda en la que residía en la localidad bonaerense de Moreno, Apablaza ya no estaba allí. Desde entonces, su paradero es incierto y el caso sumó una nueva capa de tensión política y diplomática.

Un reclamo histórico de Chile

La orden de captura fue firmada por la jueza María Servini, dentro de una causa iniciada en 2010 a partir de un pedido formal de extradición presentado por Chile. Ese proceso quedó trabado durante años luego de que el exguerrillero obtuviera la condición de refugiado político en la Argentina durante el gobierno de Cristina Kirchner, una decisión que más tarde fue revertida durante la gestión de Mauricio Macri.

No es la primera vez que Apablaza enfrenta un proceso de este tipo en territorio argentino. En 2004 ya había sido detenido bajo una identidad falsa, “Héctor Daniel Mondaca”. Estuvo preso durante siete meses y, en 2005, el entonces juez Claudio Bonadio hizo lugar al pedido de extradición. Aun así, recuperó la libertad bajo fianza mientras apelaba esa resolución y luego inició el trámite para obtener refugio ante la Conare.

El factor político detrás del caso

La desaparición de Apablaza se produjo en un momento especialmente sensible para el vínculo bilateral. Ocurre a pocos días de la visita de José Antonio Kast a la Argentina. En lo que representa su primer viaje oficial como presidente de Chile. En ese contexto, desde Santiago reclamaron al gobierno de Javier Milei que redoble los esfuerzos para encontrar al exguerrillero.

El planteo fue expresado por el ministro del Interior y Seguridad Pública, Claudio Alvarado. Aseguró que la Cancillería chilena ya pidió formalmente a la Argentina que avance con todas las herramientas disponibles para ubicarlo. La ministra vocera chilena, Mara Sedini, también se refirió al tema y sostuvo que Apablaza es un prófugo de la Justicia de su país. Y que debe regresar para enfrentar el proceso judicial.

Una relación bilateral atravesada por la seguridad

El episodio coincide además con una etapa de acercamiento político entre Buenos Aires y Santiago. En las últimas horas, Chile formalizó la designación de Gonzalo Uriarte Herrera como nuevo embajador en la Argentina. Y el propio canciller Pablo Quirno habló de una etapa de fortalecimiento de la relación bilateral impulsada por Milei y Kast.

La agenda entre ambos gobiernos incluye temas de frontera, seguridad, energía, minería, comercio e inversiones. En ese marco, el caso Apablaza aparece como una prueba concreta para medir hasta dónde llega la cooperación judicial y política entre los dos países. La recompensa anunciada por el Gobierno argentino, en ese sentido, busca mostrar una señal de acción en una causa que Chile considera prioritaria desde hace años.