El Ministerio de Economía consiguió renovar el 61% de los vencimientos de deuda en moneda local de esta semana, equivalentes a unos $9,1 billones, en una licitación marcada por una nueva suba en las tasas de interés. El resto, unos $5,7 billones, quedó “liberado” en el mercado.

Según informó el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, las dos Letras Capitalizables (Lecap) de menor plazo recibieron adjudicaciones por $2 billones a una tasa de 4,48% mensual en el caso de la que vence el 12 de septiembre, y de 4,20% mensual para la que expira a fines de ese mes. Ambas tasas se ubicaron muy por encima de la expectativa inflacionaria.

Volatilidad en las tasas y contexto cambiario

La operación se dio en medio de la fuerte volatilidad que atraviesa el mercado de pesos desde el desarme de las Letras Fiscales de Liquidez (Lefi), que liberó unos $10 billones y empujó hacia arriba las tasas de interés. Aunque el frente cambiario mostró mayor calma en agosto, las tensiones cambiarias de julio dejaron tasas más altas y volátiles, con impacto potencial sobre la actividad económica.

Para reforzar la adhesión de los inversores, el Tesoro ofreció un menú de instrumentos que incluyó Lecap con vencimientos en septiembre, octubre y noviembre de 2025, una nueva Lecap al 16 de enero de 2026, un Boncap al 13 de febrero de 2026, un Boncer cero cupón ajustado por CER al 31 de octubre de 2025 y un bono dólar-linked al 15 de diciembre de 2025. Además, en una adenda, se sumaron tres títulos ajustados por la tasa mayorista (TAMAR) con vencimientos en noviembre, enero y febrero próximos.

El rol del Banco Central

En paralelo, el Banco Central habilitó una nueva herramienta de liquidez para facilitar la participación de bancos en la licitación. Se trata de una operatoria de pases activos en la rueda REPO de SIOPEL, disponible entre las 17:00 y las 17:30, con una tasa equivalente al promedio ponderado de operaciones hasta las 17 horas más dos puntos porcentuales.

El director del BCRA, Federico Furiase, aclaró que no se trata de una inyección de pesos al mercado sino de una operatoria destinada a ayudar a las entidades a cumplir con los encajes sin desprenderse de títulos de más de 60 días. “Los pesos no van a la calle, terminan en el Central a tasa cero”, explicó.