El Gobernador le pidió la renuncia al director del Servicio Penitenciario
El gobernador Osvaldo Jaldo le solicitó la renuncia al director del Servicio Penitenciario, Luis Pereyra. El motivo estaría vinculado a una auditoría que realizó el gobierno y que confirmó varias irregularidades con los alimentos para los presos.
En las próximas horas jurará su reemplazante: Miguel Gómez.
El resultado de una auditoría efectuada en la penitenciaría de Villa Urquiza y algunas comisarías, habría arrojado varias irregularidades con respecto a el estado de los alimentos destinados a los prisioneros. De acuerdo a lo informado por La Gaceta, “los presos comían sándwiches en mal estado y dos tortillas, pese a que el Estado enviaba fondos para una mejor alimentación”.
La situación se destapó luego del motín del 12 de agosto en la ex Brigada de Investigaciones ubicada en calle Junín al 800. Los detenidos quemaron colchones en reclamo por las condiciones infrahumanas en las que vivían.
Luego de que el motín fuera sofocado, familiares quemaron gomas en las puertas de dicho edificio, pidiendo el traslado de los reos y mejores condiciones. Denunciaban que los detenidos ni siquiera recibían raciones de comidas todos los días y que las viandas que enviaba el Servicio Penitenciario estaban vencidas.
De acuerdo a este mismo medio, además de la falta de comida, la auditoría descubrió que los policías regalaban estos productos a personas en situación de calle, incluso que se la entregaban a criaderos de cerdos para alimentar a los animales.