La referente de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, cuestionó con dureza la columna que el presidente Javier Milei publicó en el diario británico Financial Times sobre inteligencia artificial. La exdiputada advirtió que la propuesta oficial puede derivar en un «totalitarismo corporativo» y sostuvo que la Argentina aparece planteada como un «experimento catastrófico». Su respuesta apuntó al proyecto que el Gobierno impulsa para crear un marco jurídico con baja intervención estatal en el desarrollo de nuevas tecnologías.

En una carta dirigida al «pueblo argentino», Carrió afirmó que el texto presidencial confirma una adhesión a las ideas del empresario tecnológico Peter Thiel. También sostuvo que el planteo de Milei amenaza la dignidad humana y debilita reglas morales básicas. La dirigente llamó a una resistencia desde la conciencia para defender la libertad humana, el derecho, la ley y la justicia.

La advertencia de Carrió

Carrió vinculó la propuesta del Gobierno con una corriente que definió como «ilustración oscura». Según su lectura, esa visión promueve el debilitamiento del Estado y una transferencia creciente de poder hacia corporaciones tecnológicas. En ese marco, advirtió que habilitar ese tipo de regímenes puede llevar a un esquema de control privado sobre la vida social.

La fundadora de la Coalición Cívica también apuntó contra Thiel, dueño de Palantir, una compañía de análisis de datos que en sus inicios fue financiada por la CIA. En su carta, lo acusó de representar una forma extrema de poder corporativo y lo relacionó con un proyecto de dominación tecnológica. Para sostener su planteo, citó referencias filosóficas de Hannah Arendt y Karl Jaspers.

Un llamado a la resistencia

La exlegisladora calificó la discusión como un «problema existencial». Según sostuvo, la sociedad no debería distraerse frente al avance de ideas que, a su criterio, amenazan la libertad humana. «Los llamo a la resistencia desde la conciencia», expresó en uno de los pasajes más fuertes de su carta.

Carrió también afirmó que quienes no adviertan la gravedad del debate cargarán con una responsabilidad política. En esa línea, planteó que la defensa de la ley, el libre albedrío y la justicia debe ubicarse por encima de cualquier promesa de innovación. Su mensaje cerró con una convocatoria a responder desde las convicciones personales y religiosas frente a lo que definió como una etapa de oscuridad.

Qué había planteado Milei

La columna de Milei en Financial Times defendió la creación de un régimen jurídico específico para la inteligencia artificial. El Presidente propuso que la Argentina se convierta en un polo de innovación tecnológica con intervención estatal mínima. El texto también fue acompañado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.

El planteo oficial se apoya en el proyecto conocido como «Súper RIGI», que apunta a atraer inversiones en sectores tecnológicos considerados nuevos para el país. La propuesta menciona infraestructura digital estratégica, actividades experimentales o piloto y áreas que requieren condiciones macroeconómicas anticipadas para desarrollarse. Para el Gobierno, ese esquema permitiría posicionar a la Argentina en una nueva etapa de competencia global.

La figura de las entidades no humanas

Uno de los puntos más novedosos del proyecto es la creación de una categoría jurídica para sociedades o entidades operadas por agentes de inteligencia artificial o robots. Milei sostuvo que estos sistemas pueden actuar en entornos impredecibles y generar riesgos reales. Por eso, defendió que cuenten con responsabilidad limitada como condición para su existencia.

El Presidente planteó que los accionistas humanos podrían participar de esas estructuras, aunque no serían obligatorios. Ese aspecto fue uno de los puntos que encendió críticas políticas y éticas. Para Carrió, la iniciativa no debe leerse solo como una reforma económica o tecnológica, sino como una discusión sobre los límites del poder, la libertad y la protección de la dignidad humana.