El banco Supervielle del centro tucumano amaneció con pintadas en su hall de entrada por parte de hinchas de San Martín.

Las mismas son en represalia a un supuesto empleado de La Bancaria de Tucumán que estuvo en la Ciudadela el día lunes a pesar de no ser hincha del club y que luego subió fotos de forma burlista.

Las fotos generaron bronca en las redes que inmediatamente apuntaron al presidente Ruben Moisello, referente de La Bancaria, por permitirle la entrada a un allegado.

«Nosotros no regalamos ninguna entrada, menos a hinchas de otros clubes», aclaró el dirigente santo.

«Que sea bancario no lo exime de ser un estúpido», disparó luego ante los comentarios de los hinchas.