Desde el 18 de enero del año pasado, cuando cayó ante el estadounidense Mackenzie McDonald en segunda ronda del Australian Open, que Rafael Nadal no jugaba un partido oficial de singles en el circuito de la ATP. Hoy, casi un año después, el ex número 1 y máximo ganador de Roland Garros volvió a las canchas, tras superar sus problemas físicos, y lo hizo dejando en claro que su jerarquía continúa vigente

Para Nadal la temporada pasada resultó la peor se su carrera, ya que prácticamente  todo el año transcurrió en rehabilitación por una lesión en el psoas ilíaco. Debido a ese problema, sumado a los 37 años que acumula, el nivel de Nadal de cara a esta nueva temporada resulta una incógnita. Sin embargo, en su primer partido del año, demostró parte de su inmensa capacidad y ante un rival que supo ser número tres del mundo y campeón del US Open, el austríaco Dominic Thiem, a quien superó en la primera ronda del ATP 250 de Brisbane con parciales de 7-5 y 6-1.

El primer set del partido resultó muy parejo, con ambos jugadores sosteniendo su saque con solidez. Recién estando 6-5 arriba, Nadal pudo generar sus primeras chances de quiebre, y en la cuarta oportunidad logró finalmente quedarse con el saque de Thiem, llevándose el set por 7-5. En el segundo parcial, el español logró inclinar la historia completamente a su favor, para cerrarlo por 6-1, sentenciando con claridad su primer triunfo del 2024.

Actualmente, Nadal ocupa el 672° puesto en el ranking mundial, y, según sus propias palabras en una conferencia de prensa de meses atrás, está afrontando el que será su último año de carrera profesional. En cuanto a la segunda ronda del certamen australiano, «Rafa» enfrentará al local Jason Kubler, 102° del ranking ATP.