La novena etapa del Rally Dakar 2026 volvió a modificar la clasificación general en la exigente categoría de motos. En una jornada maratón que exigió la capacidad técnica y la resistencia física de los pilotos, el salteño Luciano Benavides —que llegaba a la etapa como líder— perdió terreno y cayó al tercer lugar del acumulado, mientras que el australiano Daniel Sanders recuperó el mando de la competencia. El triunfo parcial correspondió al español Tosha Schareina.

Etapa que le costó el liderazgo a Benavides

La etapa maratón, con 418 kilómetros cronometrados y la particular restricción de no poder recibir asistencia externa, puso a prueba tanto la mecánica como la estrategia de los equipos. En ese contexto, Benavides sufrió contratiempos que lo relegaron en la primera mitad del tramo, situación que terminó por impactar en su posición en la general. Para un piloto que venía defendiendo la punta, el retroceso resultó notable y marcó un giro en sus aspiraciones de mantener el liderazgo.

La ganadora de la jornada

El triunfo de la jornada fue para Tosha Schareina, quien detuvo el cronómetro en 3h45:42. Su registro le dio una ventaja de 4 minutos y 35 segundos sobre Daniel Sanders, y desplazó a Benavides del foco principal del día. Sanders, en tanto, logró un rendimiento que le permitió recuperar la primera posición de la tabla general tras la novena etapa, aprovechando la merma del argentino y la solidez de su propia actuación.

La novena jornada dejó en evidencia la dureza del terreno saudí y la relevancia de las etapas maratón en el desenlace del Dakar: no solo se pone a prueba la velocidad pura, sino también la habilidad para conservar la moto y administrar recursos sin apoyo mecánico. Para Benavides, la caída al tercer puesto obliga a replantear la estrategia de cara a las etapas restantes; para Sanders, la recuperación del liderazgo representa una nueva oportunidad para consolidarse en la carrera hacia la bandera a cuadros.

Una competencia que promete dejar que hablar

Con varias etapas aún por delante, la competencia promete mantener su incertidumbre. Los protagonistas deberán conjugar velocidad, precisión en la navegación y gestión mecánica si quieren sostenerse en la pelea por el podio final, en una edición que continúa mostrando la dureza característica del Dakar.