Dos semanas pasaron del escándalo por el viaje de Martín Insaurralde a Mallorca. Y una desde su posterior renuncia a su cargo público como candidatura, cuando una caravana interrumpió la tranquilidad de Lomas de Zamora. Un grupo de personas recreó el yate en el que iban Insaurralde y Sofía Clerici. Y se pasearon por las calles, mientras tiraban billetes con la cara del exjefe de Gabinente bonaerense. Y críticaban con frases al actual candidato a intendente de Unión por la Patria, Federico Otermín.

Muchos autos que transitaban acompañaron la caravana en medio de bocinas, y apoyando las pintadas que llevaban réplicas como «Devuelvan la plata Insaurralde e Otermín», «Bandido con la plata de Lomas» u «Otermín, el chocolate más caro», haciendo referencia al escándalo de las tarjetas de débito de la Legislatura bonaerense y el puntero del PJ, Julio «Chocolate» Rigau.

El momento fue grabado en redes sociales, convirtiéndose en tendencia en pocas horas. Los daños colaterales que generó el «Insaurraldegate» preocupan a Axel Kicillof, ya que Lomas es uno de los municipios con mayor densidad poblacional en la provincia y un distrito clave para lograr la reelección.