Las agencias de viajes comenzaron a suspender la venta de servicios al exterior en pesos. Entre las razones, esgrimen el temor a una nueva devaluación. Y es que este escenario está casi asegurado, según economistas y consultoras privadas, para después de las elecciones del 22 de octubre. Por esta razón, para vender exigen el pago en dólares o en un pago, para cerrar operaciones de este estilo. La situación suma más tensión a la incertidumbre económica y social de los últimos días.

La medida está vinculada al mecanismo interno de pagos del sector. En algunos casos, el dinero puede demorar más de cinco días hábiles en consolidarse y, por lo tanto, entrar en período de riesgo. Las agencias de viaje minoristas intermedian con empresas mayoristas. Y estas luego quedan encargadas de pagar los servicios en el exterior, cuando el Banco Central (BCRA) habilite el giro de las divisas.

Las liquidaciones tienen una periodicidad semanal. Ante los feriados de este viernes y lunes, los plazos se acortaron para evitar el riesgo devaluatorio. En la práctica, son las agencias mayoristas las que informaron que ya no toman servicios pagados en pesos y las minoristas trasladan a sus clientes, que tienen la opción de cancelar esas operaciones en dólares.

Esta medida no afecta el pago de tickets aéreos ni servicios nacionales en pesos. Sin embargo, sí altera el pago de hoteles, alquiler de autos, excursiones y servicios gastronómicos en el exterior. En la práctica, por ejemplo, en una operación cerrada hoy a $734 por dólar, los mayoristas cobrarían de la agencia luego del 22 de octubre. En esta situación, y con el riesgo de una nueva devaluación del peso, quedarían descalzados y asumiendo un alto riesgo cambiario.