Un miembro de la Armada de Paraguay fue detenido en el río Paraná tras un incidente con la Prefectura Naval Argentina (PNA). El militar, que aparentemente custodiaba una embarcación implicada en contrabando de combustible, resultó herido por postas de goma. El suceso tuvo lugar en Colonia San Alberto, cerca de Puerto Rico, Misiones.

El procedimiento se llevó a cabo en aguas argentinas y la embarcación en la que se desplazaba el suboficial paraguayo sería propiedad de su propia fuerza. El militar sufrió una herida leve en la mano después de que la Prefectura realizara disparos para detener la marcha de la lancha, en la que viajaba con otras dos personas, incluyendo a un adolescente de catorce años.

Desde la PNA, se informó que la intervención ocurrió cuando una patrulla fluvial detectó una posible maniobra de contrabando con dos embarcaciones. Una de las lanchas transportaba numerosos bidones, presumiblemente con combustible argentino, y era custodiada por la segunda. A pesar de la voz de alto, los contrabandistas intentaron evadir la patrulla. En ese momento, se efectuaron disparos con postas de goma, hiriendo al timonel de la embarcación.

El hombre se identificó como miembro de la Armada de Paraguay y se le encontró un arma de fuego de uso civil. Tanto él como sus acompañantes quedaron a disposición de la Justicia Federal, enfrentando cargos por desobediencia y contrabando.

Aunque los tres hombres fueron liberados y expulsados del país por violar las normas migratorias, deberán regresar en las próximas semanas para ser interrogados.

La versión paraguaya

La versión del vecino país difiere del relato argentino. Según ellos, el personal de Puerto Triunfo estaba realizando una patrulla cuando dos personas a bordo de una canoa pidieron ayuda debido a problemas con el agua. En ese momento, la PNA habría disparado con balines de goma desde lejos, hiriendo al suboficial Rojas Cabrera.

El incidente resultó en la apertura de un sumario en territorio paraguayo y se involucró al cónsul del país vecino en Posadas. En tanto, los tres ciudadanos paraguayos fueron liberados y expulsados de nuestro país.

Conflicto con Paraguay

Ayer, el ministro de Relaciones Exteriores, Santiago Cafiero, afirmó que se alcanzó un acuerdo con Paraguay en relación al conflicto surgido por el cobro de peajes en la Hidrovía. Destacó que esto es positivo, ya que reduce la tensión y evita una escalada mayor en el debate entre los gobiernos de Alberto Fernández y Santiago Peña.

Cafiero informó que se llevó a cabo una reunión conjunta con representantes de Paraguay, Argentina, Brasil, Bolivia y Uruguay para abordar el conflicto de la Hidrovía. En esta reunión, se redactó un acta de acuerdo. El canciller subrayó que ahora se dispondrá de 60 días para analizar toda la documentación y llegar a un entendimiento técnico.

Origen de las tensiones

A principios de 2023, el Gobierno argentino introdujo la implementación de un peaje para los buques que transitan por la Hidrovía Paraguay-Paraná en el tramo entre Santa Fe y Confluencia. Esta medida generó un conflicto a nivel internacional, especialmente con Brasil y Paraguay, países con un fuerte interés económico en esta vía fluvial.

La Hidrovía Paraguay-Paraná, con más de 3.400 kilómetros de extensión, se extiende a través de los ríos Paraguay y Paraná, desembocando en el Río de la Plata. Facilita la navegación entre los puertos de Bolivia, Uruguay, Brasil, Argentina y Paraguay. Para este último, esta vía representa el 70% de sus exportaciones, según la Cámara de Armadores Fluviales y Marítimos (Cafym) del país. En el caso argentino, cerca del 80% de las exportaciones nacionales, principalmente granos y productos industriales, se transportan por aquí.

Nación justifica este peaje como una forma de cubrir los costos de dragado, ajustes de balizamiento, renovación de equipamiento y otras mejoras en la Hidrovía. La tarifa es de 1,47 dólares por tonelada para buques que parten de puertos extranjeros y 1,47 pesos por tonelada para los que salen de puertos nacionales.

En tanto, Brasil y Paraguay acusan a Argentina de violar el Acuerdo de Santa Cruz de la Sierra, también conocido como Acuerdo HPP, que se basa en el Tratado de Montevideo de 1980 y establece un marco normativo para el transporte por la Hidrovía, excluyendo la imposición unilateral de tasas.

Según el derecho internacional, esta “tasa retributiva de los servicios efectivamente prestados” debería ser resultado de una negociación y no una imposición unilateral. El presidente de Paraguay, Santiago Peña, expresó esto tras reunirse con Sergio Massa. En respuesta, el ministro de Relaciones Exteriores argentino calificó esto como un “malentendido”.