En una reunión que tuvo lugar ayer por la mañana, el Ministro de Salud de la provincia de Tucumán, Luis Medina Ruiz, se congregó con la doctora Cristina Bazán de Casella, Directora de Investigación del Siprosa, y la doctora Rosana Chein, referente del Instituto de Medicina Molecular y Celular de la Universidad Nacional de Tucumán (IMMCA). El objetivo de este encuentro fue analizar el progreso de proyectos cruciales que tienen el potencial de transformar la atención médica y el diagnóstico del dengue en la región.

En la oportunidad, Medina Ruiz dijo que es un orgullo que Tucumán pueda realizar este tipo de estudios que permitirán llegar a una determinación de anticuerpos y antígenos para dengue. «Esto es un avance realmente importante para la provincia y gracias a un gran esfuerzo tenemos los recursos para desarrollarlo», agregó.

Por su parte, la doctora Cristina Bazán de Casella detalló un proyecto de investigación presentado por la Dirección de Investigación del Siprosa en colaboración con la Secretaría de Ciencia y Técnica de la CIDETEC (Comisión de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Tucumán). Este proyecto involucra a varias provincias argentinas, entre ellas Tucumán.

El proyecto se centra en permitir que Tucumán realice determinaciones de anticuerpos y antígenos específicos para el dengue. Este avance no solo beneficiará a la provincia en su lucha contra esta enfermedad, sino que también contribuirá de manera significativa a nivel nacional, considerando que el dengue sigue siendo una preocupación de salud pública en diversas regiones de Argentina.

La doctora Rosana Chein,profundizó en la importancia de este proyecto. Manifestó: «Estamos muy contentos porque vamos a poder recibir fondos para poder desarrollar test diagnósticos para que el laboratorio de Salud Pública los pueda utilizar y tengamos un poquito de independencia de los kits comerciales o de los kits que se desarrollan, por ejemplo, en laboratorios en Buenos Aires como el de Pergamino».

En situaciones de brotes endémicos de dengue, la escasez de reactivos puede ser una preocupación crítica. Por lo tanto, contar con la capacidad de producción local es un avance crucial para garantizar diagnósticos y tratamientos oportunos.