Dos jóvenes de 23 y 21 años fueron acusados por el crimen de Matías Ignacio Jiménez, un mecánico de motos de 25 años asesinado el lunes en el barrio El Salvador, en San Miguel de Tucumán. La Unidad Especializada de Homicidios I del Ministerio Fiscal los imputó provisoriamente como coautores del delito de homicidio simple y solicitó que ambos permanezcan detenidos durante tres meses.

La audiencia se realizó a 48 horas del hecho y estuvo a cargo de la auxiliar de fiscal María José Agüero, siguiendo las instrucciones del titular de la Fiscalía, Pedro Gallo. Durante su exposición, la representante del Ministerio Público Fiscal presentó la acusación y las evidencias reunidas por el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF).

Entre los elementos incorporados a la causa se encuentra el informe preliminar de autopsia, que determinó que Jiménez murió como consecuencia de un shock hipovolémico secundario a un traumatismo abierto toracoabdominal provocado por una herida de arma blanca. La Fiscalía también mencionó el testimonio de dos testigos presenciales, una mujer y un hombre, quienes describieron la intervención de los dos acusados y señalaron incluso sus respectivos apodos.

“Son partícipes de este hecho conforme surge de las evidencias y con dos testigos presenciales (una femenina y un masculino) quienes describieron el accionar de cada uno, incluso, con sus apodos”, afirmó Agüero durante la audiencia. Y agregó: “Es un hecho grave cometido con violencia donde se abordó a la víctima en la vía pública y a plena luz del día. Hubo superioridad numérica y mientras uno tenía dos cuchillos el otro le quitó a la víctima el elemento que tenía para defenderse”.

Según la acusación, el episodio comenzó el lunes 14 de septiembre, alrededor de las 11, en la esquina de Suroeste y Baaclini. Allí se habría producido una discusión y una pelea a golpes de puño entre Jiménez y el joven de 23 años, apodado “El Porteño”, a raíz de un conflicto relacionado con el arreglo de una motocicleta.

Después de ese enfrentamiento, Jiménez regresó a su domicilio para resguardarse, mientras que “El Porteño” ingresó a su vivienda, ubicada en las inmediaciones. De acuerdo con la reconstrucción fiscal, poco después salió nuevamente del inmueble con dos cuchillos y se dirigió hacia la casa de la víctima mientras gritaba que lo iba a matar.

Ante esa situación, Jiménez habría salido a la vereda con un caño en sus manos. La Fiscalía sostiene que en ese momento los dos acusados actuaron de manera conjunta y coordinada: “El Pelado”, de 21 años, le habría quitado el caño a la víctima, mientras que “El Porteño” le habría asestado una puñalada en el lado izquierdo del tórax.

La lesión se produjo por debajo de la tetilla izquierda, en el sexto espacio intercostal a nivel de la línea medio clavicular, y provocó el cuadro que posteriormente derivó en la muerte de Jiménez. El joven de 21 años, que había sido señalado como amigo de la víctima, declaró previamente en la audiencia y sostuvo que solamente había intervenido para separar.

Finalmente, la jueza actuante hizo lugar al pedido de la Fiscalía y dispuso la prisión preventiva de ambos acusados por tres meses. La magistrada consideró razonable el plazo solicitado, entre otros aspectos, por la relación de vecindad que mantienen los imputados con familiares de la víctima y testigos del hecho.

Además, ordenó que el acusado de 23 años sea trasladado a la guardia del Hospital Obarrio para ser evaluado por personal especializado. El objetivo es determinar si se encuentra en condiciones de permanecer alojado en el servicio penitenciario.