El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, aseguró que la morosidad de las familias comenzó a reducirse y descartó que el Gobierno vaya a intervenir para atender el problema del endeudamiento. Al mismo tiempo, cuestionó los proyectos impulsados por la oposición y sostuvo que detrás de esas iniciativas existe una intención de generar un impacto fiscal que pueda afectar a la economía.

La discusión se trasladó al Congreso después de que más de 130 legisladores opositores solicitaran una sesión especial para el 9 de septiembre. El objetivo es avanzar con iniciativas vinculadas al sobreendeudamiento familiar, mientras que el oficialismo decidió llevar el debate a las comisiones antes de que llegue al recinto.

En ese marco, La Libertad Avanza convocó a la Comisión de Finanzas para el miércoles, con la intención de comenzar a analizar los proyectos. Menem explicó que la estrategia busca “descomprimir algunas situaciones y que se vayan hablando en comisión”, en lugar de permitir que el tema avance directamente hacia una sesión especial.

El titular de la Cámara Baja sostuvo que la situación comenzó a mejorar y respaldó la decisión del Gobierno de no intervenir. “No creemos que sea necesario que el Estado intervenga”, afirmó, al considerar que las experiencias anteriores de intervención estatal terminaron agravando los problemas que buscaban resolver.

Menem también cuestionó el avance de las iniciativas opositoras y aseguró que podrían tener consecuencias sobre las cuentas públicas. “Están buscando que tengamos algún impacto del tipo fiscal para desestabilizar la economía”, señaló durante una entrevista con Radio Rivadavia.

El dirigente libertario vinculó además la discusión con la disputa política y electoral. Según planteó, algunos sectores buscan aprovechar la problemática del endeudamiento porque consideran que una mejora de la economía podría reducir sus posibilidades electorales.

En paralelo, Menem atribuyó el incremento de la morosidad a las condiciones financieras que atravesó el país durante el año pasado. Mencionó la suba de las tasas de interés, la menor demanda de dinero, la salida de pesos hacia el dólar y las restricciones sobre el crédito como factores que contribuyeron al aumento de las dificultades para afrontar los préstamos.

También señaló el impacto que, según su análisis, tuvieron las LEFI y el incremento de los encajes sobre el sistema financiero. Para Menem, ese conjunto de medidas terminó provocando un escenario de mayor restricción crediticia y tasas más elevadas, aunque sostuvo que la situación comenzó a revertirse.

“El mora empezó a bajar, es dato”, afirmó el presidente de Diputados al defender la posición oficialista. En ese sentido, insistió en que el Gobierno considera que la problemática puede resolverse a partir de la evolución de la economía y no mediante una nueva intervención estatal.

Mientras tanto, el Congreso se prepara para discutir los proyectos sobre sobreendeudamiento familiar en comisión. La oposición mantiene el pedido de sesión especial para el 9 de septiembre, por lo que el tema volverá a ocupar un lugar central en la agenda de la Cámara de Diputados.