Javier Milei se comunicó con Keiko Fujimori para felicitarla por su triunfo en las elecciones presidenciales de Perú y comenzó a delinear una nueva etapa en la relación entre ambos países. Desde Casa Rosada admiten que existiría la intención de que el presidente participe de la ceremonia de asunción prevista para el próximo 28 de julio, aunque todavía no llegó la invitación oficial.

El contacto entre ambos mandatarios se produjo pocas horas después de que quedara firme el resultado electoral que consagró a Fujimori como nueva presidenta peruana. A través de sus redes sociales, Milei confirmó la conversación y destacó las coincidencias políticas con la dirigente conservadora.

«Hablé hoy con Keiko Fujimori para felicitarla por su triunfo y abrir una nueva etapa entre la Argentina y el Perú, dos naciones hermanas que vuelven a encontrarse en el camino de la libertad», expresó el mandatario.

Además, sostuvo que ambos gobiernos comparten una agenda basada en la defensa de la libertad económica y la seguridad. «Tenemos grandes coincidencias sobre la necesidad de promover más libertad, crecimiento económico y lucha contra el crimen organizado transnacional», afirmó.

El Presidente también interpretó la victoria electoral como parte de un cambio político en la región. «El Perú se suma al bloque de países que decidimos plantarnos frente al socialismo y trabajar juntos en la defensa de la libertad», señaló.

En Balcarce 50 aseguran que la posibilidad de viajar a Lima está siendo analizada y dependerá, entre otros factores, de la invitación formal que envíe el gobierno peruano. La ceremonia de asunción está prevista para el 28 de julio y, de concretarse la visita, sería una nueva señal del fortalecimiento de los vínculos entre ambos gobiernos.

No fue el primer gesto de Milei hacia la dirigente peruana. El lunes, apenas se conoció el resultado oficial, el Presidente ya había celebrado el desenlace de los comicios a través de sus redes sociales, donde afirmó que «Perú sale del socialismo» y consideró que la región atraviesa un proceso de cambio político hacia gobiernos de perfil liberal.

Fujimori respondió ese mensaje agradeciendo el respaldo del mandatario argentino y manifestó su voluntad de fortalecer la relación bilateral. La presidenta electa aseguró que buscará profundizar los lazos de amistad y cooperación entre Perú y Argentina durante su gestión.

Desde el Gobierno nacional consideran que la llegada de Fujimori al poder consolida un nuevo escenario político en América Latina. En esa línea, el canciller Pablo Quirno sostuvo que ya existe un grupo de países que comparten una agenda común basada en la libertad económica, la seguridad y el fortalecimiento institucional.

La dirigente conservadora alcanzó finalmente la Presidencia tras imponerse por un margen mínimo sobre el candidato de izquierda Roberto Sánchez. Según el escrutinio oficial, obtuvo el 50,13% de los votos frente al 49,86% de su rival, una diferencia de apenas 49.641 sufragios.

Hija del expresidente Alberto Fujimori, Keiko logró acceder por primera vez al poder después de haber perdido tres balotajes consecutivos en 2011, 2016 y 2021. Su mandato comenzará en un contexto de fuerte inestabilidad política, luego de que Perú tuviera ocho presidentes en apenas diez años.