Tras el temporal, Tucumán continúa bajo alerta por lluvias intensas: qué dice el pronóstico
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla por tormentas para Tucumán durante la mañana de este miércoles, en un contexto marcado por las intensas lluvias que ya provocaron inundaciones y evacuaciones en distintas localidades de la provincia.
La advertencia abarca a Burruyacú, Capital, Cruz Alta, Famaillá, Graneros, La Cocha, Leales, Simoca, Trancas y Yerba Buena, además de las zonas bajas de Chicligasta, Juan Bautista Alberdi, Lules, Monteros, Río Chico y Tafí Viejo. Según el organismo, el área será afectada por tormentas que en algunos casos podrían alcanzar fuerte intensidad.
Desde el SMN señalaron que los fenómenos podrían estar acompañados por actividad eléctrica frecuente, ráfagas de viento que podrían alcanzar los 70 kilómetros por hora, caída ocasional de granizo y, principalmente, abundantes precipitaciones en períodos cortos de tiempo. En ese marco, se prevén valores de precipitación acumulada de entre 35 y 55 milímetros, aunque no se descarta que en algunos sectores esos registros sean superados de manera puntual.
La advertencia meteorológica se produce después de una jornada marcada por lluvias persistentes durante el martes, que dejaron importantes consecuencias en distintos puntos de la provincia, con anegamientos, evacuaciones y operativos de asistencia desplegados por organismos de emergencia.
En cuanto al pronóstico para este miércoles, el organismo anticipó una jornada inestable con precipitaciones que podrían registrarse a lo largo de todo el día. La temperatura máxima prevista se ubicaría alrededor de los 22°C. El panorama meteorológico no presentaría mejoras inmediatas. Para el jueves también se esperan lluvias durante gran parte de la jornada y una temperatura máxima que no superaría los 26°C.
Ante este escenario, es importante tener en cuenta una serie de recomendaciones para reducir riesgos durante tormentas fuertes. Entre ellas, evitar salir de los domicilios si no es necesario, no sacar residuos a la vía pública, limpiar desagües, asegurar objetos que puedan ser arrastrados por el viento y buscar refugio inmediato en edificios o vehículos cerrados si se está al aire libre. También se aconseja desconectar electrodomésticos y cortar el suministro eléctrico en caso de que el agua ingrese a las viviendas.
