La Cancillería ordenó el regreso inmediato a la Argentina y abrió un sumario administrativo contra Alejandro Calloni, secretario de la Embajada argentina en Siria, luego de que se viralizara una captura en la que el funcionario le dio “me gusta” a una publicación en redes sociales que hacía referencia a gestar un ataque contra el Estado de Israel.

La decisión fue confirmada por el canciller Pablo Quirno a través de su cuenta de X. “Hace minutos di la instrucción para iniciarle acciones sumariales al secretario Alejandro Calloni, que trabajaba en la Embajada Argentina en la República Árabe Siria”, escribió. En el mismo mensaje, informó que dispuso su traslado inmediato al país.

El episodio generó un fuerte repudio en redes sociales y aceleró la reacción oficial. En la Cancillería consideraron incompatible la conducta atribuida al diplomático con las responsabilidades del cargo y con la política exterior del Gobierno, especialmente en un contexto de alta sensibilidad internacional.

Según su perfil profesional, Calloni se desempeñaba en la sede diplomática en Siria desde septiembre de 2023. Previamente había ocupado cargos en la Cancillería argentina y fue becario del Instituto del Servicio Exterior de la Nación. Es licenciado en Historia por la UBA y en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional de Lanús. Hasta el momento no realizó declaraciones públicas y mantiene sus perfiles en redes sociales en modo privado.

El desplazamiento del funcionario se produjo pocos días después de un gesto político clave del Gobierno argentino hacia Israel. Quirno había agradecido públicamente a su par israelí, Gideon Sa’ar, por respaldar la postura argentina frente a la actividad de la petrolera Navitas Petroleum en las Islas Malvinas, una empresa de origen israelí que anunció planes de exploración offshore en una zona cuya soberanía reclama la Argentina.

Desde la Cancillería reiteraron en ese contexto que la cuestión Malvinas debe resolverse mediante negociaciones bilaterales, conforme a las resoluciones de Naciones Unidas, y advirtieron que ninguna empresa debería avanzar de manera unilateral en la explotación de recursos naturales en territorios en disputa.

La sanción contra Calloni se inscribe así en un escenario de tensión diplomática regional e internacional, donde el Gobierno busca sostener una línea clara en materia de política exterior y alineamientos estratégicos.