Han transcurrido cuatro días desde que Estudiantes de La Plata obtuvo un título que sorprendió a muchos, pero la atención continúa centrada en la postura pública del club frente a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El gesto del equipo —el pasillo dado de espaldas a Rosario Central al momento de la entrega— encendió el debate y convirtió a la institución en protagonista de una discusión más amplia sobre la legitimidad de ese campeonato y la conducción dirigencial encabezada por Claudio «Chiqui» Tapia.

En una entrevista concedida al programa F90 de ESPN, Juan Sebastián Verón analizó con precisión los motivos que llevaron al equipo a adoptar esa actitud y explicó por qué, a su juicio, no puede equipararse recibir un título con ganarlo en la cancha. «No se puede modificar algo que está escrito y dar un título porque se te ocurre. No es lo mismo ganar una estrella a que te la den«, sostuvo, remarcando la diferencia simbólica entre el reconocimiento y un campeonato atribuido sin competencia.

Verón enfatizó que, si bien considera válido homenajear a figuras como Ángel Di María, otorgar una copa o una estrella tiene implicancias distintas. «Un reconocimiento a Di María está bárbaro, pero no un título… Eso tiene otro significado y no tiene que dar lo mismo«, explicó, y agregó que aceptar esa confusión de significados puede abrir la puerta a manipular criterios en beneficio propio.

El contrapunto con Óscar Ruggeri

En el programa, el exjugador y panelista Óscar Ruggeri criticó la actitud de los futbolistas de Estudiantes. Ruggeri sostuvo que entre jugadores debe existir un respeto mutuo y consideró que dar la espalda puede interpretarse como una falta de ese respeto. «Yo no estaba de acuerdo con darse vuelta, porque nosotros entre los jugadores nos tenemos que respetar«, afirmó, detallando la incomodidad que le provocaría vivir una situación similar en la cancha.

Verón respondió que la acción del equipo no iba dirigida en contra de Central sino contra una decisión institucional que, según él, distorsiona el valor del título. Señaló además que los jugadores advirtieron previamente lo que harían y que el pasillo tradicional simboliza respeto y honorabilidad. «Queremos hacer homenajes o reconocimientos… pero cuando destaparon la copa, había una estrella. ¿De dónde salió eso?«, concluyó Verón, apuntando a una discrepancia entre lo votado por los clubes y lo efectivamente entregado.

La relación con la AFA y la no participación en comités

Verón también explicó su distanciamiento de los comités de la AFA, donde asegura no participar desde hace cinco años. Criticó la organización de los torneos y la falta de mejoras económicas y de transparencia: «¿Para qué voy a participar de algo que no se habla? No hay mejoras económicas en el fútbol, no sabemos qué es lo que paga un sponsor«, afirmó, exponiendo frustración por decisiones que, en su visión, penalizan más que ayudan a los clubes y afectan la planificación deportiva.

Sobre un eventual contacto con Di María

Consultado sobre si habló con Ángel Di María tras la polémica, Verón aclaró que no hubo necesidad de hacerlo: «No, yo no tengo que hablar con él. Con Ángel está todo bien, bárbaro, pero yo me tengo que preocupar por otras cuestiones«, señaló, remarcando que su foco está en lo que ocurre dentro del club y en los sentimientos de los jugadores.

En síntesis, la postura de Estudiantes y las explicaciones de Verón profundizan un debate que excede una sola ceremonia: pone en tensión el significado de los títulos, la manera de reconocer a figuras del fútbol y la forma en que la dirigencia administra y comunica decisiones institucionales.