El impacto del cambio climático volvió a instalarse en el centro de la escena internacional a partir de un informe que encendió las alarmas sobre la Copa del Mundo 2026. Según un análisis de BBC Worklife, diez de las dieciséis sedes previstas presentan un nivel “muy alto” de riesgo por calor extremo durante el torneo. La advertencia ya impulsa a los organizadores a diseñar protocolos adicionales y evaluar el margen de maniobra ante eventuales suspensiones o reprogramaciones.

Maddy Orr, experta en clima y deporte radicada en Toronto, advirtió que la cancelación de partidos podría convertirse en el escenario más costoso. “Si se cancela un evento, podría ser necesario reembolsar entradas y pagar al personal que ya se desplazó para trabajar”, explicó. Además de las temperaturas extremas, la posibilidad de incendios forestales, tormentas severas y mala calidad del aire eleva la preocupación entre equipos, funcionarios municipales y federaciones.

Tormentas, demoras y antecedentes que anticipan riesgos

Los antecedentes recientes en Estados Unidos aportan señales claras. Durante la última FIFA Club World Cup, utilizada como ensayo general para 2026, se registraron interrupciones prolongadas por fenómenos meteorológicos adversos. En Orlando, el partido entre Benfica y Auckland City debió detenerse más de dos horas por tormentas eléctricas y lluvias intensas. Una situación similar ocurrió con el encuentro entre Mamelodi Sundowns y Ulsan HD, que empezó con más de una hora de retraso.

La situación se repitió en otros estados. En Nueva Jersey y Cincinnati, duelos como Palmeiras vs. Al-Ahly y Salzburg vs. Pachuca fueron interrumpidos entre 40 y 90 minutos, alterando la experiencia de los aficionados y generando complicaciones para los equipos de operación. Para los comercios y proveedores locales, estas suspensiones significaron pérdidas inesperadas.

Consecuencias económicas y presión contractual

El temor de los organizadores no se limita a la logística. Según Orr, las multas por incumplimientos contractuales, los acuerdos con empresas de televisión y las obligaciones asumidas con patrocinadores podrían generar costos millonarios por cada partido reprogramado o cancelado. La industria que gira alrededor de un Mundial se sostiene en una planificación estricta, donde cada ajuste impacta en el flujo financiero de ciudades sede, prestadores de servicios y comercios vinculados al turismo.

La especialista agrega que los riesgos meteorológicos no solo alteran el cronograma del torneo, sino también la capacidad de respuesta de los fanáticos. Cualquier modificación de fecha implica gastos adicionales en hospedaje, vuelos y transporte, lo que obliga a estudiar las cláusulas de reembolso con mayor detalle.

Seguros, reembolsos y advertencias para los viajeros

Frente a este escenario, los expertos recomiendan a los aficionados revisar con atención sus seguros de viaje. La abogada Lisa Webb aconseja verificar que las pólizas cubran cancelaciones y demoras por condiciones climáticas. “Si se cancela un partido, deberían reembolsar el valor de la entrada. Si se reprograma, la entrada sigue siendo válida y depende del aficionado asistir”, explicó.

Webb destaca la importancia de optar por hoteles con políticas de cancelación flexible y evitar reservas no reembolsables. También recomienda utilizar tarjetas de crédito para comprar vuelos, tickets y alojamiento, ya que ofrecen un sistema más sólido de protección al consumidor. En países como Estados Unidos y el Reino Unido, las entidades financieras permiten gestionar devoluciones cuando un servicio no se presta según lo acordado.

Ciudades sede: protocolos de adaptación ante el calor extremo

Varias sedes comenzaron a elaborar planes específicos para mitigar los efectos de las altas temperaturas. Kansas City, identificada como una de las zonas de mayor riesgo, conformó un equipo integrado por especialistas en salud, meteorólogos, entrenadores y académicos con el objetivo de anticipar escenarios críticos.

La estrategia local incluye zonas de sombra, ventiladores nebulizadores, estaciones de enfriamiento, hidratación permanente y comunicación en tiempo real con los visitantes. Pam Kramer, vocera del comité organizador KC2026, señaló que antes de cada partido se enviarán alertas al público con recomendaciones sanitarias. “No podemos fijar los horarios de los partidos, pero sí podemos ofrecer a la FIFA nuestra opinión experta”, indicó.

Otras sedes con condiciones extremas, como Miami, Dallas, Houston y Atlanta, también evalúan medidas adicionales para anticipar olas de calor.

Preparación comercial y expectativas frente a un torneo desafiante

En las ciudades anfitrionas, comerciantes y empresas esperan un fuerte impulso económico, aunque reconocen que todo dependerá de la estabilidad del calendario. Mark Kenna, dueño de una tienda en Vancouver, explicó que ya adquirió stock de souvenirs mundialistas. “El torneo trae oportunidades enormes”, dijo, aunque admitió que las demoras por eventos climáticos podrían complicar ventas y logística.

La organización del Mundial 2026 se enfrenta así a un desafío doble: garantizar la seguridad sanitaria y climática de jugadores y aficionados, y sostener la estructura económica y contractual del evento deportivo más grande del planeta. En un contexto marcado por el cambio climático, las ciudades, las federaciones y la FIFA deberán coordinar medidas rápidas, claras y sostenibles para evitar que las temperaturas extremas pongan en jaque a la competencia.