Ryan Kalkbrenner y la hazaña que asombró a la NBA: el novato de los Hornets rompió un récord histórico de efectividad
El pívot de Charlotte Hornets, Ryan Kalkbrenner, protagonizó un arranque de temporada que ya entró en los libros de la NBA: en sus primeros diez partidos alcanzó un 80,8 % de acierto en tiros de campo, una cifra inédita para un novato con al menos cincuenta lanzamientos. Ningún jugador en la historia de la liga había logrado algo similar.
El jugador de 23 años y 2,13 metros, seleccionado en la segunda ronda del Draft 2025, encestó 42 de sus 52 intentos en sus primeras diez apariciones, superando ampliamente los registros de leyendas como Yao Ming (72%) y Dereck Lively (70,6%).
“Es un crédito para mis compañeros de equipo, que me permiten tener tiros fáciles. Mi papel no es tomar lanzamientos difíciles, así que tengo un porcentaje decente gracias a ellos. Me encuentran cuando estoy completamente abierto, y solo trato de culminar esas jugadas”, explicó Kalkbrenner con humildad tras ser consultado por su rendimiento.
Su entrenador, Charles Lee, también resaltó su disciplina y consistencia. “Tiene una gran manera de ser. Está enfocado en impactar en el juego lo mejor que pueda, con una mentalidad muy madura para su edad”, sostuvo.
Una carrera universitaria que anticipaba su talento
Formado en la Universidad de Creighton, Kalkbrenner fue líder en porcentaje de aciertos en la Big East durante cuatro temporadas, cerrando su etapa universitaria con un 75,8 % de efectividad: un promedio superior al de figuras históricas como Kareem Abdul-Jabbar y David Robinson.
En la NCAA dejó un registro memorable: 20 aciertos en 22 intentos frente a Texas-Rio Grande Valley, solo superado por la marca de Bill Walton (21 de 22) en la final universitaria de 1973 con UCLA.
Un impacto inmediato en la NBA
En sus primeros días en la liga, Kalkbrenner combinó eficacia y regularidad. Entre el 25 y el 30 de octubre, convirtió 21 de 22 tiros en cuatro encuentros, incluyendo una secuencia de 13 encestes consecutivos. Su promedio de puntos se ubicó en 9,2 por partido, con un dominio casi total bajo el aro.
Lee destacó además su aporte defensivo. “Nos sigue impresionando en la pintura. Sabíamos lo que íbamos a obtener cuando lo elegimos, pero su presencia defensiva y capacidad para proteger el aro están marcando una diferencia real”, aseguró el entrenador.
El novato que solo quiere ganar
Kalkbrenner minimiza los elogios y pone el foco en el rendimiento colectivo. “Preferiría que nadie supiera mi nombre y que estuviéramos 9-0. Estoy feliz por cómo juego, pero lo importante es ganar”, afirmó.
En partidos fuera de casa, su precisión es aún más impresionante: 23 aciertos en 25 intentos (92%) en lanzamientos de dos puntos. Su constancia lo perfila como una de las sorpresas más prometedoras de la temporada, combinando tamaño, movilidad y madurez mental en un equipo que empieza a reconstruirse con su presencia en el eje del esquema.