Usó la voz de una falsa hija para robarle 5.600 dólares a una jubilada: recibió tres meses de prisión
La Justicia porteña condenó a un hombre de 50 años por haber estafado a una jubilada de 84, a quien engañó telefónicamente haciéndole creer que hablaba con su hija y que debía entregar sus ahorros para cambiarlos por billetes de “cara grande”. La víctima terminó entregando 5.600 dólares y el acusado recibió una pena de prisión y deberá pagar una indemnización de tres millones de pesos.
El hecho ocurrió el 3 de noviembre de 2023, cuando la mujer, domiciliada en el barrio porteño de Palermo, recibió un llamado a su teléfono fijo de un supuesto empleado bancario. Segundos después, una voz femenina —que creyó reconocer como la de su hija— le pidió entregar sus dólares a una persona “de confianza” que pasaría a retirarlos.
Convencida del relato, la jubilada acudió al punto de encuentro en Cabello y Ugarteche, acompañada por su empleada doméstica. Allí la esperaba Pablo Traico, quien se identificó con un código de seguridad previamente acordado y reforzó la estafa al ofrecer su celular para que la víctima hablara con quien decía ser su hija. Tras ese intercambio, la mujer le entregó el dinero.
La empleada, que sospechó del encuentro, tomó una foto del acusado mientras recibía los billetes. Traico notó el gesto, comentó “me sacó una foto” y se alejó del lugar. Minutos después, la víctima recibió otra llamada pidiéndole más dinero, pero la empleada reconoció que la voz no era la de la hija y cortó la comunicación, tras lo cual ambas realizaron la denuncia policial.
La investigación y la prueba clave
La causa quedó en manos de la División Defraudaciones y Estafas y de la División Individualización Criminal de la Policía Federal Argentina. Los peritos identificaron al acusado gracias a la fotografía tomada por la empleada, determinando una coincidencia facial del 99,73% con el retrato de Traico.
La jueza Cinthia Raquel Oberlander, subrogante del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°1, destacó que la imagen fue “dirimente” para establecer la autoría. También se incorporaron testimonios, informes del Registro Nacional de las Personas, registros automotores, búsquedas en redes sociales y un allanamiento en el domicilio del acusado, ubicado en el barrio San Nicolás de Córdoba.
La condena y los fundamentos del fallo
El acusado optó por no declarar durante la instrucción, aunque posteriormente admitió los hechos y aceptó el procedimiento abreviado previsto en el artículo 431 bis del Código Procesal Penal de la Nación.
En su fallo, la jueza sostuvo que Traico “desapoderó mediante ardid a la víctima de la suma de 5.600 dólares, haciéndole creer que era su hija quien solicitaba el dinero”. Consideró que se configuró el delito de estafa previsto en el artículo 172 del Código Penal, ya que el acusado actuó en conjunto con otra persona para concretar el engaño.
La pena y las condiciones impuestas
Oberlander le impuso una pena de tres meses de prisión y una indemnización de tres millones de pesos, que deberá depositar en el Banco Ciudad una vez que la sentencia quede firme. Si bien se trata de una condena de cumplimiento efectivo, el tribunal dispuso que Traico permanezca en libertad bajo el régimen de libertad asistida, con la obligación de fijar domicilio, someterse al control de la Dirección de Asistencia de Ejecución Penal y abstenerse de consumir alcohol u otras sustancias.
Al graduar la sanción, la jueza consideró como atenuante la “escasa instrucción” del condenado —quien no fue escolarizado— y como agravante el monto del perjuicio económico causado a la víctima.
