Se desaceleró fuertemente la actividad económica, reconoció el presidente Javier Milei en una entrevista con el periodista Antonio Laje en A24. El mandatario admitió que la economía, tras mostrar signos de recuperación en el último año, experimenta una caída significativa en la actividad y en los niveles de confianza.

Milei explicó que la situación actual responde no solo a variables económicas, sino también a disputas políticas que afectan directamente el funcionamiento económico del país. “La economía argentina se venía expandiendo muy fuertemente durante la primera parte del año, y venía acelerando hacia el ocho por ciento en algún momento. Pero del otro lado decidieron empezar a atacar y salieron a romper todo, básicamente lo que ves es un esquema de destructivo instrumentado desde el Congreso de la Nación”, afirmó el presidente.

El jefe de Estado vinculó la caída del nivel de actividad con un aumento del riesgo país y una suba de tasas de interés, que según él, se agravaron por la “vocación destructiva del kirchnerismo” en medio del proceso electoral. La vocación destructiva del kirchnerismo, que está dispuesta a romper todo porque lo único que le importa es el poder, no es gratis”, sentenció.

A pesar del freno, Milei destacó que los principales indicadores atravesaron una etapa de mejora luego del cambio de gestión. “A partir de abril del año pasado, la economía empezó a repuntar. En el desestacionalizado de diciembre del 24, ya estábamos seis por ciento arriba desde diciembre del 23. Cuando tomás el primer semestre, la economía está más de seis por ciento arriba del primer semestre del año anterior”, detalló.

En línea con estos datos, Milei defendió los resultados de su administración:Inflación a la baja, pobreza a la baja. Han salido de la pobreza. Después de que se hizo el sinceramiento de precios y cantidades, 12 millones de personas salieron de la pobreza, indigencia, hay seis millones de personas que salieron de la indigencia, o sea, gente que no tenía para comer hoy tiene para comer. Hoy no hay más piquetes. En términos de droga tenemos récord de incautación de drogas”.

Frente a la inquietud de Laje sobre el bajo índice de confianza del gobierno, reflejado por el informe del “índice Di Tella”, Milei consideró que se trata de una consecuencia directa de la coyuntura y de la ralentización en el mercado interno. “No lo dudo de eso y no lo puse en duda. Ahora lo explico. Vamos adelante”, respondió, y enfatizó que la percepción negativa se vincula al contexto de alta conflictividad política y de año electoral.

Consultado sobre la posible responsabilidad de su administración en el clima de inestabilidad política, y acerca de los roces con los gobernadores y los rumores de corrupción y espionaje dentro del oficialismo, Milei sostuvo: “Nosotros con los gobernadores con los que tenemos afinidad seguimos teniendo una excelente relación. Pero una de las cosas que pasa es que estás en un año electoral y aún cuando seas parecido, vas a tratar de exacerbar esas diferencias porque es un año electoral. Es propio del año electoral”.

Al referirse a los audios atribuidos al exfuncionario Diego Spagnuolo y a las denuncias de espionaje dentro del gobierno, fue tajante: “Si él hubiera visto eso, en cumplimiento de los deberes de funcionario público, lo debería haber denunciado. Como no lo denunció, al tomar conocimiento público esos audios, sean tomados ilegalmente o lo que fuera, lo desplacé porque tendría que haber hecho esa denuncia”.

Asimismo, desestimó los cuestionamientos que recaen sobre su hermana, Karina Milei, y negó cualquier posibilidad de corrupción vinculada a ella:Eso es absolutamente ridículo, porque cuando nosotros llegamos, Andis estaba bajo la órbita de la Secretaría General. Lo primero que hizo mi hermana fue sacársela de encima. Entonces, si te podés quedar con el 100, ¿por qué te vas a quedar con el tres? Es ridículo, no resiste el menor análisis, justificó.

Sobre la confianza interna, Milei reafirmó el rol de sus principales colaboradores. “Absolutamente”, respondió sobre Karina. Respecto a Lule Menem y Martín Menem, señaló que trabajan junto a él “sin problema” y que mantiene una confianzatotal y absoluta”.

También negó internas en su entorno cercano y entre su hermana y el asesor Santiago Caputo.El Triángulo de Hierro no se rompe, no”, aseguró. Es falso, enfatizó cuando fue consultado sobre si existe un cruce de poderes entre esos dos referentes de su administración.

Las declaraciones de Javier Milei se dan en un contexto de incertidumbre económica y elevada tensión política, después de la derrota del oficialismo en las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires y pocos días antes de las elecciones nacionales legislativas programadas para el 26 de octubre.

Denuncia de violencia organizada en Tierra del Fuego

Nos topamos de vuelta con los violentos de siempre, que en otra muestra de intolerancia por parte de facciones del kirchnerismo, llamaron a hacer un escrache y a utilizar consignas violentas, declaró Javier Milei, presidente de Argentina, luego de su visita a Tierra del Fuego. El mandatario afirmó que este tipo de acciones no son aisladas y señaló antecedentes en actos previos realizados en Lomas de Zamora y Moreno.

Según Milei, estos grupos buscan instalar la idea de que él no puede visitar el territorio “porque la gente me odia”. Insistió en que los escraches responden a maniobras organizadas vinculadas al kirchnerismo y que, en ocasiones, “utilizan recursos públicos y bloquean la seguridad”. Para el presidente, este accionar demuestra “la peor cara” de esos sectores: “Ellos que están todo el tiempo acusando a fascistas de todo el mundo, los verdaderos fascistas son ellos, porque los que no permiten que se exprese otras ideas son ellos”.

Relación con “la calle” y la opinión pública

Frente a la consulta sobre su contacto con la gente, Milei sostuvo: Yo salgo a la calle y nunca tengo problemas. Después siempre puede haber alguien que se queje, eso es parte de la vida democrática”. Consideró que el descontento social debe resolverse “vía las urnas, no vía la violencia”.

Agregó que el ejercicio del poder necesariamente genera opiniones divididas: “Cuando vos tomás decisiones, hay decisiones que a algunos les va a caer mejor y a otros peor. Eso es parte de la construcción democrática”. Citó al economista Gary Becker para ejemplificar que la percepción personal de la realidad muchas veces depende del gobierno de turno.