Créditos hipotecarios: los bancos endurecen condiciones y anticipan un freno en el mercado
El mercado hipotecario argentino atraviesa su mayor nivel de actividad en seis años, pero la recuperación ya muestra señales de agotamiento. De acuerdo con un informe de la Fundación Tejido Urbano, en junio se otorgaron 3.511 créditos hipotecarios, una caída frente a los 3.866 de mayo y el segundo retroceso mensual consecutivo.
Según el relevamiento, entre enero y mayo se entregaron 16.057 hipotecas, un 60% más que en todo 2024. El primer semestre cerró con más de 19 mil préstamos, lo que equivale a un crecimiento interanual del 72%. El impulso inicial estuvo liderado por la compra de viviendas, que volvió a ser el destino principal tras haber caído a mínimos históricos en julio del año pasado.
Tasas más altas y condiciones más duras
La reactivación, sin embargo, no es homogénea ni infinita. Desde el segundo trimestre, los bancos endurecieron los requisitos y elevaron las tasas de los préstamos ajustados por UVA, lo que vuelve más difícil el acceso a un crédito.
Un dato central lo aporta la Encuesta de Condiciones Crediticias del Banco Central: por primera vez desde 2022, la proporción de entidades que restringen requisitos supera a la de aquellas que los flexibilizan. La tendencia anticipa que en los próximos meses el ingreso a un crédito será cada vez más complejo.
Las razones detrás del encarecimiento
Los bancos explican que la falta de liquidez limita la capacidad de sostener el ritmo de colocaciones, mientras que la ausencia de un mercado secundario desarrollado impide reciclar carteras y generar nuevo fondeo. En este marco, la securitización hipotecaria volvió al centro del debate. En julio, la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) presentó un informe técnico con propuestas para dinamizar ese mecanismo, considerado clave para sostener la oferta en el mediano plazo.
Pese a las dificultades, la demanda continúa firme. La mitad de los bancos relevados reportó un incremento de solicitudes en el segundo trimestre, contra apenas un 6% que informó caídas. Este desajuste entre demanda creciente y oferta en retroceso podría derivar en plazos de aprobación más largos y un freno en la expansión del mercado.
El rol de las hipotecas UVA
Las líneas ajustadas por Unidad de Valor Adquisitivo siguen siendo el corazón del mercado. Actualmente ofrecen tasas efectivas anuales de entre 8% y 11%, con beneficios preferenciales en algunos bancos públicos. Sin embargo, los ingresos mínimos exigidos y la relación cuota-ingreso dejan fuera a un amplio sector de la población.
El desafío para el segundo semestre será sostener la dinámica sin un aumento paralelo de la liquidez bancaria. La clave estará en encontrar nuevas fuentes de financiamiento que eviten que la reactivación hipotecaria quede atrapada en un techo prematuro.