Se registró el secuestro de armas de fuego caseras conocidas como «Tumberas» y cuadernos con datos de montos de dinero, nombres de personas con deudas y fechas de cobró. La medida de allanamiento se origina por una denuncia realizada por una persona que declaró que le prestó su auto a un amigo que se desempeña como taxista.

El acuerdo del préstamo era por unos días, sin embargo, cuando la víctima fue a retirar su rodado descubrió que un reconocido prestamista de El Colmenar lo secuestró. Cuando se comunicó con esta persona, se negó a devolver el vehículo argumentando que lo mantendría en su poder hasta que se le abonará la totalidad de la deuda.

El Departamento de Inteligencia Criminal tomó intervención en el hecho realizando una serie de investigaciones y las primeras pesquisas permitieron la solicitud de ordénes judiciales para allanar diferentes domicilios en la zona. Los procedimientos se ejecutaron y como resultado encontraron los elementos mencionados. La investigación avanza con las pruebas que permitirán esclarecer esta causa.