Tras días de intensa atención médica, dos de las niñas que sufrieron un grave accidente de tránsito en una motocicleta junto a su madre embarazada recibieron el alta en el hospital de Niños. La familia celebró con emoción la recuperación, mientras la mujer y su bebé recién nacida continúan mejorando.

En un emotivo reencuentro familiar, Gianna, de 8 años, y su hermanita fueron dadas de alta este lunes luego de una intensa recuperación. Ambas formaban parte del grupo familiar que protagonizó un grave siniestro vial días atrás, cuando se trasladaban en motocicleta con su madre embarazada y otro hermano.

La familia, conmovida por la evolución positiva de las niñas, compartió su agradecimiento con el personal de salud. “No tengo palabras para agradecer, fue un milagro, expresó Roxana, la abuela materna. En la misma línea, Liliana, abuela paterna, destacó la atención “desde el minuto cero” y calificó lo sucedido como “un milagro hecho por los doctores, Dios y la Virgen”.

Una cirugía clave y una recuperación sin secuelas

Gianna, quien sufrió un hematoma cerebral tras el accidente, fue operada de urgencia por el equipo de Neurocirugía. La intervención fue realizada por la doctora Marta Coroleu, miembro del equipo dirigido por el doctor Ricardo Auad. Gracias a la rápida acción médica y al trabajo coordinado entre los distintos efectores del sistema de salud pública, la niña se recuperó sin secuelas.

Me siento muy bien, todos me cuidaron mucho y estoy feliz por volver a casa. Los doctores me dijeron que tengo que usar un gorrito unos días y puedo volver a jugar tranquila”, comentó Gianna con una sonrisa.

El doctor Auad resaltó que el éxito de la operación se debió a la colaboración entre los profesionales y a la respuesta inmediata del equipo ante la urgencia: “La cirugía fue un éxito y la pequeña se encuentra en buenas condiciones”.

El estado de salud de la madre

El accidente involucró a cuatro niños y a una mujer embarazada, que debió ser sometida a una cesárea de emergencia. Hoy, según el parte médico, la madre ya está consciente, sin respirador y recuperándose en el hospital Padilla, mientras que su bebé recién nacida evoluciona en la neonatología de la Maternidad, sin asistencia respiratoria mecánica.

El ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, informó que ya son tres los niños dados de alta, y que el sistema público respondió con eficacia ante una situación crítica. “Este es el resultado de la gran vocación de servicio del personal médico y del engranaje eficaz del Siprosa”, afirmó.

Por su parte, la directora del hospital de Niños, doctora Inés Gramajo, destacó que se trató de un operativo sanitario excepcional que incluyó servicios de emergencia, traslados coordinados, equipos quirúrgicos y neonatales. “Todos los actores que hacían falta estaban en su preciso momento y su justo lugar”, aseguró.

Sebastián, el padre de las niñas, expresó su alivio: “Es un milagro llevar a mis niños de regreso. No tengo palabras, los médicos se portaron muy bien con nosotros en todos los hospitales”.

Aseguró que fue una semana muy difícil, viajando entre la Maternidad, el hospital Padilla y el hospital de Niños para acompañar a su familia. “Fue un periplo duro, pero valió la pena. Hoy las tengo de nuevo conmigo”.

El alta médica de las niñas fue vivida como una segunda oportunidad por toda la familia. “Este fue un milagro, una segunda oportunidad. Los niños están bien y la mamá se está recuperando junto a su bebé. Estamos muy agradecidos con todo el personal de salud pública”, expresó la abuela Roxana.