Té de ruda: tradición ancestral, pero con precauciones
Cada 1° de agosto se renueva una de las costumbres más arraigadas en distintos puntos del país: beber té de ruda para atraer la salud, la buena suerte y ahuyentar los maleficios. Esta tradición, profundamente vinculada al Día de la Pachamama, se mantiene viva en hogares y comunidades como parte de los rituales de agradecimiento a la Madre Tierra.
El consumo de ruda en infusión —y en menor medida, de caña con ruda— es una práctica que proviene de los pueblos originarios del norte argentino y se ha expandido hacia otras regiones. Según relatan desde la Secretaría de Cultura de la Nación, esta hierba era utilizada por los guaraníes con fines medicinales, especialmente para combatir parásitos, malestares digestivos y aliviar picaduras.
Con la llegada de los europeos, la receta original fue modificándose hasta tomar la forma actual. Hoy en día, se consume en forma de té casero o mezclada con licores. La creencia popular indica que debe beberse en ayunas, el primer día de agosto, aunque también se acepta su consumo hasta el 15 del mes.
Cómo se prepara y quiénes no deben consumirla
Para elaborar el té, se recomienda hervir la ruda durante al menos 10 minutos, dejarla reposar 15 minutos más y colarla antes de beberla. Es importante no añadir azúcar ni miel, ya que se cree que esto reduce sus propiedades protectoras. Cuanto más pura la infusión, mejor.
Sin embargo, especialistas advierten que no todas las personas pueden consumirla. La médica generalista del hospital Avellaneda Fernanda del Valle Saravia señaló que el té de ruda está contraindicado en niños y mujeres embarazadas, ya que puede provocar vómitos, diarrea o, en el caso de gestantes, contracciones uterinas peligrosas.
“En adultos, si se desea continuar con la tradición, se aconsejan solo uno o dos sorbos. Es fundamental obtener la planta de fuentes confiables y frescas para evitar posibles contaminaciones”, explicó Saravia. Además, sugirió evitar hervir directamente la planta, ya que esto puede intensificar los efectos adversos.
Tradición, protección y creencias populares
La costumbre de tomar té de ruda en agosto está profundamente arraigada al folclore de muchas comunidades. Según la creencia popular, este mes está cargado de enfermedades y eventos desafortunados, por lo que la ruda actúa como una especie de escudo espiritual y físico ante esos males.
“Lo fundamental es no administrarla a los niños ni a mujeres embarazadas, debido a sus efectos adversos. En el imaginario popular, agosto es un mes difícil, y se cree que el té puede protegernos si se toma en ayunas. Es una tradición que aún persiste y se transmite de generación en generación”, concluyó Saravia.
