Una investigación judicial está en marcha luego del robo de un cargamento de armas de fuego que tenía como destino una armería ubicada en calle 24 de Septiembre al 300, en pleno centro de San Miguel de Tucumán.

Según confirmó Alejandro Ferré, gerente de la firma Canigó, el hecho fue denunciado por la empresa fabricante de las armas, Bersa S.A., que había enviado una encomienda con 30 pistolas calibre 9 milímetros. “Estábamos esperando que llegue la encomienda y como no aparecía, desde Bersa se comunicaron con nosotros para informarnos que habían sufrido un robo. Ya fue presentada la denuncia en Fiscalía”, explicó Ferré.

De acuerdo con el reporte recibido por el comercio, el robo habría ocurrido en un taller ubicado en Tucumán, donde desconocidos presuntamente abrieron el camión de transporte y se llevaron las cajas con la mercadería. El local comercial nunca recibió la encomienda.

Ferré aclaró que, a pesar del robo, el valor de la mercadería está cubierto: “El dinero no está perdido porque hay un seguro”.

En relación al futuro de las armas, explicó que si llegan a ser recuperadas, quedarán a disposición de la Justicia. “Luego pasan al Registro Nacional de Armas (RENAR), que evalúa si es posible levantar el pedido de secuestro. Si no se puede, deben ser destruidas y se vuelve a gestionar un nuevo pedido”, concluyó.