La actividad industrial dio señales de leve recuperación en junio, tras un semestre marcado por retrocesos. Según estimaciones de la Unión Industrial Argentina (UIA), el nivel de producción creció un 12% interanual y un 1% respecto al mes anterior, alcanzando valores similares a los registrados en noviembre de 2023. Sin embargo, pese al repunte, la industria continúa un 11% por debajo del nivel de actividad de junio del año pasado.

El informe de la UIA atribuyó la suba, en parte, a la baja base de comparación, producto de la fuerte contracción acumulada durante los primeros meses del año. Aun así, el panorama continúa siendo dispar: mientras algunos sectores comienzan a recuperarse, otros siguen en caída o estancados.

Repuntes puntuales, caídas profundas

Entre los rubros con mejor desempeño mensual, se destacó la molienda, beneficiada por un mayor volumen de liquidación de divisas del agro, que creció un 21% ante el fin del esquema de reducción de retenciones. También se observaron mejoras en los despachos de cemento (+4,9%) y en el índice Construya (+2,8%), aunque ambos indicadores permanecen más de un 20% por debajo del nivel de hace un año.

En cambio, el sector automotor sufrió una contracción mensual del 10,9%, atribuida a la menor cantidad de días hábiles por los feriados. También se registraron caídas en el patentamiento de maquinaria industrial (-27%), en la producción de bebidas (-12%) y en el comercio bilateral con Brasil, donde las exportaciones cayeron un 5,4% y las importaciones un 4,5%.

Otra señal de alerta la dio el consumo eléctrico de grandes usuarios industriales, que retrocedió un 1,2% mensual y se ubicó casi un 10% por debajo del nivel de junio de 2023.

Una industria fragmentada y bajo presión

Según la UIA, sólo dos sectores lograron en el primer semestre igualar o superar el nivel de actividad del mismo período del año anterior: la molienda y la producción de motos. Frente a 2022, ninguno muestra crecimiento acumulado.

La dispersión sectorial también se reflejó en los datos de mayo: la industria había crecido 5,8% interanual y 2,2% mensual, acumulando una suba de 6,6% en relación a los primeros cinco meses del año. Sin embargo, seguía 10% por debajo del acumulado de enero a mayo de 2023.

De los 16 sectores relevados en ese período, 13 mostraron subas interanuales, pero solo 10 crecieron respecto del mes previo. Se destacaron los aumentos en Otros equipos de transporte (+35%), Muebles y colchones (+36%) y Vehículos automotores (+30%), mientras que Alimentos y bebidas tuvo una suba más moderada del 2,3%.

En contraste, continuaron en baja los productos de metal (-14,6%), la refinación de petróleo (-10%) y el rubro textil, prendas de vestir y calzado (-5,4%).

Importaciones en alza, producción sin despegar

El informe de la UIA también advirtió sobre el impacto del aumento de importaciones en un mercado interno aún debilitado. Entre enero y junio, las compras externas de bienes de consumo crecieron un 32% interanual, totalizando USD 5.268 millones. En paralelo, la producción industrial cayó un 10% en el mismo lapso.

Otro factor de presión lo representan los envíos por courier, que aumentaron un 42%, intensificando la competencia sobre los productos nacionales. Mientras tanto, las exportaciones industriales mostraron un repunte del 12% interanual en junio, aunque con tendencia a la desaceleración.

Para la UIA, el comportamiento de los últimos dos meses marca una mejora parcial, pero no una recuperación consolidada. La mayoría de los sectores aún opera en niveles bajos de actividad, y la demanda interna no termina de reactivarse. Además, la creciente presión de las importaciones pone un techo al crecimiento de la producción local.

En ese contexto, el informe concluye que el repunte reciente no alcanza, por ahora, para revertir el deterioro acumulado. La industria argentina sigue lejos de recuperar el terreno perdido.