Escándalo en Mar del Plata: agredieron a un concejal del PRO por recordar la condena a Cristina Kirchner
La sesión de este miércoles en el Concejo Deliberante de General Pueyrredón se suspendió a los pocos minutos de iniciada debido a un episodio de violencia que involucró al concejal Julián Bussetti, del PRO. El edil, cercano al espacio libertario, asistió con una remera con inscripciones referidas a la condena judicial a Cristina Kirchner, lo que desató una serie de agresiones por parte de militantes kirchneristas presentes en la sala.
En medio del clima caldeado, desde el sector de la barra comenzaron los insultos a viva voz, el canto de consignas ofensivas y el lanzamiento de objetos. Entre ellos, un huevo impactó cerca del concejal mientras intentaba continuar su intervención.
Un mensaje político y un clima anticipado
Bussetti había llevado consigo una taza con la frase «El llanto de Cristina presa y su furia por tener que usar la tobillera electrónica» y un fragmento impreso del fallo de la Corte Suprema que ratificó la condena a la ex presidenta. Durante su exposición, repasó los nombres de exfuncionarios condenados por corrupción. La interrupción de su discurso fue progresiva: primero con abucheos, luego con gritos y finalmente con agresiones físicas.
Desde el kirchnerismo local, la jefa del bloque de Unión por la Patria, Mariana Cuesta, había iniciado la sesión con una defensa explícita de la exmandataria, en un marco de fuerte acompañamiento de militantes que colmaron el recinto.
Reclamos cruzados y sesión suspendida
«Esto arrancó en 2003 con una organización ilícita», sostuvo Bussetti antes de ser tapado por los gritos. Algunos militantes arrojaron volantes con su imagen marchando junto al kirchnerismo, acompañados del mensaje: «Fuiste kirchnerista, macrista y ahora libertario».
La presidenta del cuerpo deliberativo, Marina Sánchez Herrero, intentó calmar la situación sin éxito. Finalmente, decretó un cuarto intermedio tras constatar que no podía garantizar el normal desarrollo de la sesión. Varios concejales oficialistas rodearon a Bussetti para protegerlo mientras abandonaba el recinto.
Denuncia y reacción posterior
Una vez fuera del lugar, el concejal compartió su versión de los hechos a través de redes sociales. «No me van a callar. Me los banqué doce años, ustedes bánquense la democracia», publicó en tono desafiante. Además, denunció que le robaron la taza con la que había llegado al recinto. Desde el otro sector, se escucharon gritos como «Cagón, mirá cómo corrés», mientras el concejal se retiraba escoltado.