Pasaron más de dos semanas desde que la Cámara de Diputados aprobó los proyectos vinculados a mejoras jubilatorias y a la emergencia en discapacidad. Sin embargo, el Senado todavía no inició su discusión en comisiones. La demora, impulsada por el oficialismo, busca frenar el avance de iniciativas que fueron respaldadas por una amplia mayoría opositora y que tienen como objetivo mejorar los haberes y restablecer la moratoria previsional.

El bloque de Unión por la Patria, con mandato político de Cristina Kirchner, intenta convertir ambos proyectos en ley antes del receso legislativo de julio. Para evitar la parálisis en comisiones, comenzó a explorar la posibilidad de reunir los dos tercios necesarios para tratar el tema directamente en el recinto.

Qué contemplan los proyectos

Las iniciativas aprobadas en Diputados establecen un incremento del 7,2% para las jubilaciones, una suba del bono previsional de $70.000 a $110.000 y la extensión por dos años de la moratoria previsional que venció en marzo. En paralelo, se impulsa una ley de emergencia en discapacidad que también recibió media sanción.

Los textos fueron girados a tres comisiones: Presupuesto, encabezada por el libertario Ezequiel Atauche; Previsión Social, bajo la presidencia de Carmen Álvarez Rivero (PRO); y Población y Desarrollo Humano, conducida por Bruno Olivera (LLA). Hasta ahora, ninguno de los tres legisladores convocó al tratamiento.

Desde La Libertad Avanza reconocen que no tienen apuro en avanzar con el debate. En la Casa Rosada asumen que, en caso de que el presidente Javier Milei decida vetar las leyes —como ya anticipó—, esta vez no cuentan con los 87 votos que en 2023 blindaron al Gobierno en Diputados frente a vetos anteriores, como el de universidades y el de movilidad jubilatoria.

La estrategia, entonces, pasa por dilatar. Además, con el doble feriado de esta semana y varias campañas provinciales en marcha, los contactos entre legisladores fueron mínimos. Aun así, este jueves el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se presentará en el Senado y se espera un nuevo cara a cara entre oficialismo y oposición.

Sin dictamen, más obstáculos

A diferencia de Diputados, el Senado no permite emplazamientos formales para obligar a las comisiones a reunirse. Lo máximo que puede hacerse es enviar una nota firmada por al menos tres legisladores solicitando incluir el proyecto en el temario de la próxima sesión. Sin embargo, la decisión final sobre la convocatoria sigue en manos del presidente de la comisión.

En el bloque kirchnerista ya anticiparon que insistirán: «La semana que viene tienen que convocar. Si no, vamos a pedir sesión», advirtió una senadora de peso. No obstante, sin dictamen de comisión, se necesita mayoría agravada —dos tercios— para habilitar el tratamiento directo en el recinto.

Las cuentas no cierran aún

Unión por la Patria tiene 34 bancas en el Senado. Para alcanzar los dos tercios necesita sumar al menos 14 voluntades más, algo que por ahora no está asegurado. Los movimientos del PRO y de la UCR serán clave. En el radicalismo, figuras como Martín Lousteau y Pablo Blanco ya manifestaron su apoyo a los proyectos, aunque este último planteó reparos respecto a la prórroga de la moratoria.

En el PRO, la discusión todavía no se dio internamente. En Diputados, los macristas evitaron dar quórum, pero una vez iniciada la sesión, nueve de ellos se abstuvieron, incluidas referentes como María Eugenia Vidal y Silvia Lospennatto. Ese gesto fue determinante para la aprobación y ahora podría volver a tener impacto en el Senado.

Presión desde los gobernadores

Mientras tanto, la oposición monitorea la relación entre el oficialismo y los gobernadores. La caída en la recaudación, la escasez de transferencias y la parálisis de obras públicas generan tensiones crecientes en las provincias. Este lunes habrá una nueva cumbre de mandatarios en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), donde se espera que el tema previsional vuelva a estar en agenda.

El kirchnerismo, por su parte, aguarda que el escenario político y las dificultades económicas del interior terminen de alinear a los indecisos. La posibilidad de una sesión especial para saltear el trabajo en comisiones dependerá del respaldo que logren construir en los próximos días.