Cuba justifica el aumento del internet móvil: “Sin divisas, habrá un colapso tecnológico”
El gobierno cubano defendió el fuerte incremento en el costo de los servicios de telefonía móvil e internet, vigente desde el viernes 6 de junio. Según el presidente Miguel Díaz-Canel, no aplicar el nuevo esquema “aceleraría el desplome del sistema”, hoy al borde del colapso.
La medida, que implica un paquete mensual de 6 GB por 360 pesos cubanos (equivalentes a 3 dólares al tipo de cambio oficial), generó rechazo inmediato en los sectores estudiantiles, que salieron a protestar en distintas ciudades del país. Aunque Etecsa —única empresa estatal que presta servicios de internet móvil— ofreció un paquete especial para estudiantes, los colectivos lo rechazaron por considerarlo discriminatorio.
“No queríamos este paso, pero era necesario”
En su podcast «Desde la presidencia», Díaz-Canel señaló: «Renunciar a las medidas sería renunciar a ingresos sin los cuales estaríamos acelerando el ya eminente desplome del servicio». Y agregó: «Nunca hay un buen momento para anunciar recortes o aumentos, pero era ineludible. El sistema no da más».
El mandatario también denunció que sectores antirrevolucionarios “pretenden utilizar la disconformidad estudiantil” para impulsar “una campaña de descrédito y odio” contra el gobierno. «Nuestros jóvenes no serán utilizados por los enemigos de la revolución», expresó.
En paralelo, la Universidad de La Habana difundió un comunicado el lunes 3 de junio advirtiendo: «Nada ni nadie interrumpirá nuestros procesos docentes con convocatorias ajenas al espíritu universitario».
Etecsa alerta sobre el deterioro del sistema
Ese mismo jueves, la presidenta de Etecsa, Tania Velázquez, respaldó las declaraciones del mandatario y advirtió que el sistema de telecomunicaciones cubano atraviesa una crisis estructural. “Muchos equipos y plataformas están en riesgo inminente de colapsar, lo que podría generar afectaciones parciales o generales al servicio”, afirmó.
Según Velázquez, entre 2018 y 2024 las recargas internacionales —principal fuente de ingreso en divisas— cayeron un 77 %, una cifra que adjudicó al “secuestro” por parte de plataformas externas que operan con el dólar paralelo (370 pesos), mientras el Estado mantiene la cotización oficial en 120.
Un modelo insostenible en medio de la crisis
El nuevo esquema tarifario obligará a muchos cubanos a recurrir a familiares en el exterior para costear el servicio. «Usamos internet para todo: estudiar, trabajar, comunicarnos. Hoy ya no se puede recargar con las tarjetas habituales. Si no es desde el extranjero, no hay acceso», explicó una residente de La Habana a TN.
Para el economista Omar Everleny, profesor de la Universidad de La Habana, el problema es más profundo: “Esto se parece cada vez más a una política neoliberal: suba de precios, tarifas dolarizadas, congelamiento de salarios. La inflación está en tres dígitos y no hay ajuste en los ingresos desde 2021”.
Desde el régimen, sin embargo, aseguran que la reestructuración es inevitable para evitar un colapso general del sistema. La discusión, como tantas otras en la isla, gira en torno a la falta de divisas y a las restricciones internas que impiden acceder al dólar.