La Academia Nacional de Periodismo entregó sus tradicionales reconocimientos en un acto que no eludió el clima de tensión que atraviesa al oficio. La ceremonia se convirtió en una contundente defensa del periodismo independiente frente a los ataques del Gobierno nacional.

En el auditorio Borges de la Biblioteca Nacional, colmado por más de 300 personas, fueron distinguidos Leila Guerriero y Jorge Fernández Díaz con la Pluma de Honor. También se otorgó un diploma post mortem a Jorge Lanata como miembro honorario, que fue recibido por sus hijas Bárbara y Lola entre sostenidos aplausos.

«El periodismo está siendo hostigado casi diariamente»

El presidente de la Academia, Joaquín Morales Solá, abrió el acto con un discurso centrado en el creciente hostigamiento que sufren periodistas por parte del Gobierno de Javier Milei.

«La prensa está siendo hostigada casi diariamente por el gobierno de turno y, en especial, por el presidente de la Nación», afirmó Morales Solá. Y añadió: «Tenemos el derecho a la protesta, el derecho a reclamar respeto a nuestra profesión y a nuestras personas. Pero la mejor respuesta será siempre el ejercicio responsable del periodismo».

El periodista subrayó que no se trata de errores o tensiones propias del vínculo entre poder y prensa, sino de «una estrategia comprobable para enfrentar a la sociedad con el periodismo independiente», y advirtió: «El objetivo casi exclusivo es ese periodismo más creíble para la mayoría de la sociedad».

La advertencia sobre la autocensura

Durante su intervención, Morales Solá alertó sobre el riesgo de una censura indirecta: «No conozco actos de censura explícita, pero se busca algo peor: la autocensura, provocada por el temor a la agresión y al escrache presidencial».

El periodista también apuntó a la indiferencia de buena parte de la dirigencia política, empresarial, sindical y religiosa frente a los ataques. «Este silencio que aturde incluye a muchos sectores sociales. Hay excepciones, pero son pocas y solitarias», lamentó.

En una alusión al ministro Luis Caputo, Morales Solá también criticó a los «conversos que antes defendían la libertad del periodismo y ahora se suman al coro de los que lo agreden desde el poder».

«Somos la última resistencia de la democracia liberal»

A su turno, Jorge Fernández Díaz recordó que el periodismo nació junto con la República: «Mariano Moreno y otros fundaron el periodismo y los valores de la patria». Y citó irónicamente a Milei: «No queremos lo suficiente a los periodistas», parafraseando su frase sobre el odio a la prensa.

El periodista de La Nación y Radio Mitre celebró a la «infantería del periodismo», ese conjunto de colegas que «recurre al pluriempleo, recorre el territorio, está mal pago, pero nos trae información valiosa desde las entrañas del poder».

A la vez, hizo una autocrítica: «Sabemos que algunos colegas se han corrompido, que repiten consignas dictadas por los poderosos y se suben a campañas sucias contra disidentes».

En ese marco, Fernández Díaz advirtió sobre una estrategia del poder para imponer «una hegemonía de la palabra y de la acción». Y dijo que el periodismo «es el único obstáculo para ese soliloquio del poder».

«El periodismo está en la mira del poder, acosado por ingenieros del odio que pronto usarán Inteligencia Artificial para desacreditar periodistas», denunció. Y concluyó: «Nos atacan porque somos peligrosos. Somos la última barrera contra la gran mentira. La última resistencia de la democracia liberal».