El pasado 17 de mayo se conmemoró el Día Mundial de la Hipertensión Arterial, una fecha clave para concientizar sobre una de las enfermedades crónicas más frecuentes y subestimadas. Desde el Grupo INECO remarcaron que más del 30% de los adultos argentinos convive con esta condición, muchas veces sin saberlo.

La hipertensión afecta a más de mil millones de personas en todo el mundo y es uno de los principales factores de riesgo para los accidentes cerebrovasculares (ACV), infartos y fallas renales. En la mayoría de los casos no presenta síntomas, lo que la convierte en una amenaza silenciosa.

Una enfermedad sin aviso

La hipertensión arterial ocurre cuando la sangre circula con demasiada fuerza y constancia contra las paredes de las arterias. Esa presión excesiva deteriora progresivamente los vasos sanguíneos, y si no se controla, puede derivar en complicaciones graves.

El doctor Santiago Claverie, neurólogo de la Fundación INECO y del Instituto de Neurociencias Fundación Favaloro, explicó que el diagnóstico precoz y un tratamiento sostenido pueden reducir de forma drástica el riesgo de ACV. Subrayó también que muchas personas no presentan síntomas hasta que el daño ya está hecho.

El control, la clave

Desde INECO señalaron que medir la presión arterial en forma periódica es fundamental, incluso en personas jóvenes o sin antecedentes. La falta de control prolongado puede derivar no solo en eventos agudos como un ACV, sino también en deterioro cognitivo o daño renal irreversible.

Además, remarcaron que con algunos cambios de hábitos es posible mantener la presión controlada. Estos cuidados no sólo previenen la enfermedad, sino que permiten una vida activa y plena para quienes ya fueron diagnosticados.

Siete recomendaciones para prevenir la hipertensión

El equipo de especialistas elaboró una lista concreta con las principales medidas que ayudan a reducir el riesgo:

  • Disminuir el consumo de sal
  • Evitar el tabaco y el alcohol
  • Mantener una alimentación saludable
  • Realizar actividad física regularmente
  • Controlar el peso corporal
  • Medir la presión con frecuencia
  • Sostener controles médicos regulares

Implementar estas acciones cotidianas no requiere grandes recursos, pero sí compromiso personal y familiar. Los beneficios, en cambio, son enormes.

Prevenir hoy para vivir mejor mañana

Este Día Mundial de la Hipertensión dejó un mensaje claro: cuidar la presión es cuidar el cerebro, el corazón y el futuro. Con información, controles y decisiones sostenidas, es posible reducir las estadísticas y evitar muchas de las consecuencias más severas.

Detectar a tiempo, actuar con responsabilidad y adoptar hábitos saludables sigue siendo la fórmula más efectiva para ganarle a esta enfermedad silenciosa.