La presidenta de la Federación Agraria Argentina, Andrea Sarnari, se refirió al impacto de las retenciones en el sector y al escenario que se abre de cara al 30 de junio, cuando vence la baja temporaria implementada por el Gobierno. «Es uno de los temas que más nos ocupa, por el volumen y el impacto que tiene, tanto para los productores como para las economías del interior productivo», señaló en diálogo radial.

Sarnari consideró que el sistema de retenciones vigente desde hace más de dos décadas generó un desbalance entre el campo y el Estado nacional: «Vemos cómo esos recursos se van de forma centralizada y no regresan en infraestructura ni desarrollo para las zonas que los generan».

La titular de la Federación Agraria subrayó que este tipo de tributo no promueve mejoras ni producción, y representa una pérdida de ingresos que compromete la rentabilidad del productor. «Nos ocupa trabajar mucho en la baja de retenciones y en su eliminación definitiva», enfatizó. Frente a la posibilidad de que el Gobierno extienda la rebaja más allá de junio, Sarnari se mostró optimista: «Indicaron que, si las variables macroeconómicas se acomodaban, podría ser una medida permanente. Y vemos que esos números se están consolidando».

Uno de los pedidos concretos desde la Federación Agraria es que se mantenga la baja del trigo. «No tenemos previsibilidad de producción. Esto es parte de una agenda más amplia que incluye a toda la ruralidad», advirtió. Aunque desde el Ejecutivo dejaron entrever que las retenciones volverían a subir en julio, desde el sector agropecuario apuestan a que eso no ocurra. «Hay que buscar el equilibrio. Sabemos que es un proceso, pero en un país productivo tenemos que mejorar las condiciones del productor y fomentar el movimiento económico», concluyó.