Escuchar un zumbido, pitido o rugido constante en los oídos puede convertirse en una carga difícil de sobrellevar para miles de personas. El tinnitus, también conocido como acúfeno, afecta aproximadamente al 11% de los adultos, y en un 41% de los casos los ruidos son persistentes. Si bien no existe una cura definitiva, los especialistas coinciden en que es posible mitigar sus efectos y recuperar el descanso y el bienestar emocional.

Según explicó Mohamed Elrakhawy, otorrinolaringólogo del Centro Médico Rush en Chicago, «hay muchas formas buenas de controlarlo». Los tratamientos varían según el origen del trastorno: mientras que en algunos casos se debe a tumores, alteraciones óseas, infecciones o problemas vasculares —y puede presentarse solo en un oído—, en la mayoría de los casos se relaciona con pérdida auditiva o exposición prolongada a ruidos intensos.

Causas y diagnóstico

Kenny F. Lin, especialista del Hospital Metodista de Houston, sostuvo que el tinnitus suele aparecer cuando las células ciliadas de la cóclea están dañadas. Esto genera señales erróneas al cerebro, que interpreta como sonidos que en realidad no existen. Por eso, trabajadores de ambientes ruidosos, músicos o quienes asisten a conciertos sin protección auditiva son más propensos a desarrollarlo.

Para determinar su causa, los médicos indagan en los antecedentes clínicos y realizan exámenes auditivos, tomografías o resonancias, sobre todo cuando los síntomas aparecen en un solo oído o se presentan como latidos. “En esos casos, es muy importante que te examine un médico”, advirtió el especialista Zachary Schwam, de la Facultad de Medicina Icahn en Nueva York.

Opciones de tratamiento

Aunque el tinnitus no siempre desaparece, existen herramientas eficaces para reducir su impacto. Una de las más utilizadas es la terapia de sonido: ruido blanco, grabaciones de la naturaleza o sonidos suaves ayudan a «enmascarar» el zumbido, especialmente durante el descanso. También se emplean audífonos —algunos con funciones específicas para acúfenos— que amplifican los sonidos externos, disminuyendo la percepción del pitido interno.

Además, la terapia cognitivo-conductual ha demostrado ser útil para reducir el malestar psicológico asociado, como la ansiedad y la depresión. En algunos casos, los pacientes también recurren a terapias de reeducación auditiva, que combinan asesoramiento con estimulación sonora controlada.

“La explicación médica es muy importante”, indicó el Dr. Stewart, de Johns Hopkins. Comprender que el tinnitus no es peligroso ayuda a muchos pacientes a afrontarlo con más tranquilidad.

Evitar tratamientos sin evidencia

Los especialistas advierten sobre productos de venta libre que se promocionan como curas milagrosas. “Algunos contienen metales pesados o compuestos que no deberían introducirse en el cuerpo humano”, advirtió Schwam. Por eso, lo recomendable es consultar siempre con un profesional de la salud auditiva antes de iniciar cualquier tratamiento.

En resumen, aunque no se puede eliminar del todo, el tinnitus puede tratarse de forma eficaz. El primer paso es recibir un diagnóstico preciso y trabajar, junto al equipo médico, en estrategias que permitan recuperar el descanso, el foco y el bienestar emocional.