Tras una serie de operativos realizado las fuerzas federales enviadas a Santa Fe, fueron aprehendidos seis sospechosos de narcoterrorismo. Los sujetos están acusados de cometer crímenes y atentados en la ciudad de Rosario. Entre los detenidos se encuentran tres adolescentes, por lo que su situación será girada a la Justicia de Menores. De acuerdo a la investigación, estarían relacionados con al menos tres estructuras delictivas lideradas por presos. Los mismos estarían alojados en penales santafesinos y federales.

El cuerpo de fiscales del Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Santa Fe que investiga cuatro homicidios, atentados y una serie de amenazas ocurridos en marzo, ordenaron treinta allanamientos en la mañana de hoy en distintos barrios de la ciudad. La Policía de Investigaciones de Santa Fe detuvo a seis sospechosos por los cuatro crímenes. Entre los arrestados se encuentra el presunto autor intelectual del crimen de Bruno Bussanich, el playero de 25 años ejecutado a sangre fría por un menor de 15 años el pasado 10 de marzo. Además, se detuvo a personas vinculadas a los homicidios de dos taxistas. En los allanamientos se incautaron prendas, celulares y dinero. No se hallaron armas ni droga.  En simultáneo, se realizaron requisas en cárceles provinciales y federales, donde están alojados los reclusos que lideran las presuntas bandas que están bajo sospecha.

Respecto a las detenciones, fuentes policiales aseguran que se trata de D.T., cuñado del menor acusado de dispararle a Bussanich. Este está acusado de ser quien ordenó el ataque. También se encuentran G.M., alias “Gusti”; M.M., pareja de G.M. y quien ordenó el ataque desde afuera. Otro arrestado fue A.U.R., quien posee tobillera electrónica y fue la persona que le facilitó la ropa al homicida para que la utilizara al momento de asesinar al playero. Por último, los investigadores detuvieron a dos menores de edad por estar fuertemente vinculados a los asesinatos de los taxistas Héctor Raúl Figueroa y Diego Alejandro Celentano. Durante las detenciones, la Policía encontró ropa similar a la que vestían los homicidas a la hora de ejecutar los ataques.

El operativo se desencadenó a raíz de las investigaciones por los homicidios de los taxistas, el colectivero Marcos Iván Daloia y el playero Bruno Bussanich. También por las balaceras a la comisaría 15 y contra un colectivo de la línea 122, ocurrido un día antes del crimen de Daloia. Por otro lado, fue en respuesta a una ola de amenazas contra civiles, periodistas y funcionarios, entre ellos el mismo gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. Tras la ola de violencia, el Ejecutivo nacional decidió respaldara la provincia. Para ello involucró a las Fuerzas Armadas asistiendo a las fuerzas de seguridad.