Luego de la denuncia por abuso sexual contra los futbolistas Sebastián Sosa, Abiel Osorio, José Florentín y Braian Cufré, por una joven periodista tucumana, Vélez Sarfield volvió a jugar ayer, enfrentando a Banfield por lazona A de la Copa de la Liga Profesional. Ninguno de los imputados fue parte del equipo de Liniers, ya que el club los apartó del plantel profesional, a la espera de próximas indicaciones o resoluciones de la justicia.

Tras el partido de anoche, que terminó en triunfo del «Fortín», gracias al doblete de Brian Romero, el entrenador Gustavo Quinteros habló con la prensa y sus declaraciones sobre los cuatro futbolistas denunciados por abuso sexual generó polémica y críticas. En plena conferencia ante los periodistas presentes en el estadio «Florencio Sola», el DT sostuvo: «Es importante que el grupo esté fuerte cuando hay adversidades, cuando hay problemas personales, cuando se cometen errores. Si el grupo está fuerte, se debe separar lo futbolístico con lo personal o con los errores cometidos».

Esa primera respuesta de Quinteros desató una fuerte crítica en redes sociales y entre algunos pocos periodistas que estaban en transmisiones en vivo. Sin embargo, un rato después, en entrevista con la señal TyC Sports, el entrenador de Vélez estuvo lejos de una autocrítica y señaló: «Yo me enfoqué mucho en la parte deportiva. Hemos tratado de separar esta situación que ha sucedido, lamentablemente, para que no perjudique. Y fue así».

Entre la ola de críticas que cayó sobre el DT Quinteros, predominaba el hecho de que él habló e insistió sobre «errores cometidos» cuando en realidad se trata de la presunción de un delito (aberrante) cometido. Vale recordar que durante el fin de semana se filtraron algunos mensajes que el imputado Sosa y la denunciante habrían intercambiado, previamente al encuentro y posteriormente a la agresión. Además, el sábado, según la información de un medio partidario del «Fortín», un efectivo del cuerpo de seguridad del club habría intentado renunciar «por sentirse responsable de no haber advertido lo sucedido en Tucumán».Sin embargo, su renuncia no tuvo éxito, dado que la misma habría sido negada por la institución de Liniers.