En el día de ayer, se presentaron cinco nuevos testigos en el Tribunal Oral Federal 29 de la Capital Federal, en el marco de la quinta audiencia del juicio por abuso sexual contra el exgobernador de Tucumán, José Alperovich. Entre ellos, el hermano del padre de la joven denunciante aportó datos sobre una conversación telefónica con el funcionario. José L, quien fue designado por el exmandatario en el Poder Judicial, declaró ante el juez Juan Ramos Padilla y relató la reacción de Alperovich frente a la inminente denuncia de la joven en 2019. El tío de la denunciante y primo hermano del acusado, aseguró que Alperovich lo llamó desde un número desconocido y le preguntó “¿Cuánto me va a costar esto?”.

Pasadas las 10 de la mañana declaró el testigo, quien se desempeña como abogado y trabajó con Alperovich desde sus inicios en la política. Además fue designado por el mismo exmandatario en un cargo del Poder Judicial. Alperovich siguió la audiencia de forma remota.

La declaración del testigo

El testigo señaló que una semana antes de la derrota de Alperovich en las elecciones de 2019, su sobrina la llamó porque quería hablar. “Nos encontramos en un bar y realmente la veo muy mal. Estaba llorando, temblaba. Me dijo que había dejado de trabajar con José, me dijo que José había abusado de ella, que la había tocado. Yo no entendía lo que me estaba diciendo. Me preocupó el estado en el que estaba. Me preocupaba más el estado en el que estaba que lo que me estaba diciendo. Le dije ‘pará, vamos a un médico’. Yo no entendía lo que estaba pasando. Me decía cosas sueltas: que la había abusado, que la había tocado… Estaba muy mal, fumó 20 cigarrillos en la hora y media que estuvimos en el bar”.

Tras la declaración, el testigo comentó que después de su encuentro con su sobrina no la volvió a ver más. “Ese mismo año yo viajo al exterior, en septiembre u octubre. Me acuerdo de que estoy entrando un subte y me llama alguien con un número de teléfono desconocido. Atiendo y era José, que me dice: ‘Primo, ¿cómo andás? Vos sabés que F.L. me está por hacer una denuncia: decile que se deje de llenar la cabeza con David Mizrahí (expareja de la joven). A lo cual yo le contesto que lo único que le podía decir era que la joven está hecha mierda física y emocionalmente”. Según el testigo, Alperovich le habría respondido ”¿Cuánto me va a costar todo esto?”. 

Más testimonios

La segunda testigo fue una licenciada en fonoaudiología que ayudó a F.L. a preparar “la comunicación asertiva” para lograr concretar su renuncia laboral. La profesional sostuvo que la joven “estaba en un estado emocional denostador” y afirmó que la denunciante le comentó que “en su entorno laboral había una sensación de acoso o de presión. “Un abuso de cuestiones de trato o de maltrato, quizás”, precisó. Posteriormente, declaró la médica ginecóloga que atendió a la denunciante en 2019. Esta sostuvo que la joven “estaba muy angustiada y rompió en llanto”. Además, sostuvo que le relató “una situación de abuso y de violencia” en el ámbito laboral. “Ella tenía vergüenza, tenía miedo”, señaló.

Otro testigo aportó datos como perito médico acerca de los exámenes psíquicos de la denunciante desarrollados durante la instrucción penal. Al momento de la declaración, el magistrado requirió a todos los periodistas retirarse de la sala. Finalmente, la fiscalía y la querella llamaron a dos testigos más, Pablo Rovatti y Carolina Cymerman, miembros del Programa de Asistencia y Patrocinio Jurídico a Víctimas de Delitos. Ambas atendieron psicológicamente a F.L. a lo largo del proceso y dieron cuenta del “mal estado físico y emocional” de la joven al momento de los hechos. En la próxima jornada habrá más testigos. La misma quedó fijada para el próximo jueves 14 de marzo.