Andrés Rodiguez Bonazzi tenía 36 años, falleció ayer por un paro respiratorio luego de ser diagnosticado por intoxicación. El parte médico fue reservado y entregado exclusivamente a la Justicia. El fiscal Ignacio López Bustos es el encargado de investigar la causa y sospecha que haya muerto por un consumo excesivo de éxtasis durante una fiesta electrónica celebrada el viernes pasado en el club Central Córdoba.

En principio, no sería una sobredosis, el fiscal ordenó una autopsia para determinar la causa y saltó una infección pulmonar, de todos modos siguen haciendo investigaciones para conocer exactamente qué sustancia fue la detonante y si la infección puede ser un derivado del consumo de estupefacientes.

Orlando Rodríguez, presidente del club de rugby donde jugaba Andrés, comentó que ellos tenían entendido que luego de la fiesta, mientras el joven dormía sufrió una pancreatitis aguda, de eso desembocó en el paro respiratorio. «Veo muy difícil que haya ingerido algo extraño, era un tipo muy sano, no se lo veía ni tomar alcohol, incluso se cuidaba de lo que comía porque hacía fisicoculturismo» agregó.

El presidente del club, Rubén Urueña se solidarizó con la familia y aclaró que el club fue alquilado para un evento tercerizado, por lo que ellos no permitirían la venta de algo ilegal. Las autoridades, se negaron a dar explicaciones sobre el parte médico y detallaron que todo fue enviado a la justicia. En el centro de salud por su parte, la directora Dra. Karina Loto siguió esa misma línea por secreto profesional.

Sería la segunda muerte por esta causa si se llega a confirmar la teoría, el primer caso conocido fue el de la nutricionista Florencia Yturrioz el 13 de enero, en Mar del Plata, fue internada luego de sufrir convulsiones al regresar a su hospedaje luego de una fiesta de esta índole, finalmente falleció el 15 de enero por sobredosis de éxtasis confirmada.