Representantes de UTA y del municipio de San Miguel de Tucumán mantuvieron este viernes un encuentro para abordar la crisis del transporte público, en un contexto marcado por el aumento del gasoil, la caída de pasajeros y la presión del sector empresario, que ayer ya había advertido sobre un escenario límite tras una reunión sin acuerdo con el Ejecutivo local.

El secretario general de UTA, César González, fijó la postura del gremio frente a una eventual reestructuración del sistema. “Nosotros no tenemos problema en que se haga la reestructuración, pero con todos los trabajadores adentro y que no haya inconvenientes con ellos”, afirmó. En esa línea, dejó en claro que el acompañamiento sindical estará condicionado a la preservación de los puestos laborales.

Además, reclamó controles sobre servicios alternativos. “Acompañamos, pero que también se tomen los recaudos necesarios con el tema de los servicios que se están prestando, por ejemplo, con moto Uber, para que haya un control”, señaló. Desde el municipio respondieron que estarían avanzando en tres ordenanzas para regular la actividad.

González también se refirió a la situación previsional de los choferes y descartó la posibilidad de jubilaciones anticipadas. “Tenemos regímenes especiales con 30 años de servicio y 55 años de edad. Las empresas se tienen que poner al día con los aportes para que los compañeros cobren lo que corresponde”, sostuvo. Antes de cerrar, llevó algo de tranquilidad: “No peligran las fuentes de trabajo”.

Por su parte, el secretario de Movilidad Urbana, Benjamín Nieva, ratificó la apertura al diálogo. “Nosotros estamos abiertos al diálogo”, afirmó, y explicó que el municipio busca avanzar con información concreta para sostener mesas de trabajo junto al Concejo, la Legislatura y la Provincia. También advirtió sobre el impacto del combustible: “En abril el gasoil se triplicó respecto de febrero”.

El encuentro se dio un día después de la reunión entre el municipio y AETAT, que terminó sin avances. El vicepresidente de la entidad, Jorge Berreta, calificó ese encuentro como “infructuoso” y advirtió que la situación del sector “es de una magnitud muy complicada”.

El empresario explicó que el aumento del gasoil, de entre un 53% y un 60% desde febrero, sumado a una caída del 30% en la cantidad de pasajeros, dejó al sistema en una situación crítica. “Hay líneas donde el costo del combustible ya supera los ingresos diarios”, remarcó.

En ese contexto, no descartó recortes en el servicio ni consecuencias laborales. “Si reducimos servicios, el mayor costo es el laboral. Eso implica gente que queda sin tareas y decisiones muy duras”, advirtió, al tiempo que confirmó que seguirán las gestiones con el Gobierno provincial en busca de una salida.