Una empresa líder de alimentos compró una fábrica en Tucumán para ampliar su producción
El mercado de las galletitas tendrá un nuevo jugador con presencia industrial en Tucumán. Molinos Río de la Plata, compañía perteneciente al grupo de la familia Pérez Companc, oficializó ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) la adquisición del Complejo Alimenticio San Salvador, una fábrica que hasta ahora pertenecía a la familia de Emilio Luque.
La operación representa el ingreso de la empresa a la producción de galletitas tradicionales elaboradas con harina de trigo y concreta su llegada a la provincia. La compañía había anticipado la compra en septiembre y prevé completar la transferencia formal de la planta durante noviembre, con la incorporación del personal que trabaja en el establecimiento.
Una fábrica con capacidad para producir distintas variedades
El complejo industrial funciona desde 2011 y cuenta con instalaciones que permiten desarrollar todas las etapas del proceso productivo. La actividad comienza con la recepción y molienda del trigo y continúa con la elaboración, el envasado y la distribución de los productos.
Sus líneas están preparadas para fabricar crackers, bizcochos y galletitas dulces y rellenas. Hasta ahora, allí se producía la línea La Providencia, una marca que quedó excluida del acuerdo y continuará bajo propiedad de la familia Luque.
Por ese motivo, Molinos utilizará nombres de su propio portafolio para comercializar los productos que salgan de la planta. Entre las alternativas que se analizan aparecen Exquisita y Gallo.
La apuesta para ingresar a un mercado competitivo
La compra le permitirá a la compañía ampliar su participación en un rubro donde hasta ahora tenía presencia a través de las galletas de arroz Gallo Snacks. Con la nueva fábrica, buscará competir en el segmento tradicional frente a empresas como Bagley, controlada por Arcor y Danone, y Mondelez.
También forman parte de este mercado marcas como Trío, Parnor, Okebon, Don Satur y 9 de Oro. La incorporación de la planta tucumana le dará a Molinos capacidad industrial para avanzar en una categoría en la que todavía no tenía una participación significativa.
El CEO de Molinos Río de la Plata, Agustín Llanos, definió la adquisición como “un paso importante” dentro de la estrategia de crecimiento de largo plazo de la empresa. También destacó la posibilidad de ingresar al negocio de las galletas con el respaldo de las marcas que ya forman parte de su cartera.
El grupo detrás de la operación
Molinos Río de la Plata forma parte del grupo de la familia Pérez Companc, conducido por los hermanos Rosario, Pilar y Luis. Su portafolio incluye marcas de consumo masivo como Lucchetti, Matarazzo, Granja del Sol, Gallo, Don Vicente, Exquisita, Cocinero, Blancaflor, Preferido, Cruz de Malta y Nobleza Gaucha.
La comunicación presentada ante el mercado también incluyó otra operación: la venta del complejo acopiador y procesador Santa Clara, ubicado en Rosario, al Grupo Elementa. Ambas transacciones fueron informadas por la compañía ante los mercados financieros.
