Del GPS a los helados para perros: así podría cambiar la vida con mascotas en los próximos años
La tecnología aplicada a las mascotas empieza a dejar atrás los simples localizadores y cámaras para avanzar hacia sistemas capaces de monitorear su actividad, alimentación y comportamiento. Collares inteligentes, inteligencia artificial y dispositivos con reconocimiento facial ya permiten imaginar un cuidado mucho más personalizado de perros y gatos. Varias de estas innovaciones fueron presentadas durante el Consumer Electronics Show 2026, mientras otras comienzan a ganar espacio en el mercado argentino.
El cambio apunta especialmente hacia la prevención. Algunos dispositivos ya registran niveles de actividad, descanso y variaciones en la rutina cotidiana de los animales, mientras distintos desarrollos de inteligencia artificial buscan detectar patrones que podrían funcionar como alertas tempranas. La información no reemplaza una consulta veterinaria, pero puede ayudar a identificar cambios antes de que resulten evidentes para sus tutores.
Collares inteligentes y reconocimiento facial para mascotas
Uno de los avances que empieza a extenderse son los collares capaces de registrar mucho más que una ubicación mediante GPS. Además de localizar al animal, algunos modelos permiten seguir sus movimientos, niveles de actividad y períodos de descanso. La combinación de esos datos durante largos períodos puede servir para detectar modificaciones en hábitos que podrían estar relacionadas con su bienestar.
También aparecieron sistemas de reconocimiento facial pensados especialmente para hogares donde conviven varios animales. Los comederos inteligentes pueden identificar qué perro o gato se acerca y habilitar únicamente la ración que le corresponde. La tecnología resulta útil cuando cada mascota necesita una dieta distinta o cantidades específicas de alimento.
La alimentación personalizada acompaña esa tendencia. Edad, tamaño, nivel de actividad, salud digestiva y necesidades articulares comienzan a utilizarse para desarrollar productos cada vez más específicos. A medida que aumenta la expectativa de vida de perros y gatos, las empresas también buscan adaptar la dieta a las distintas etapas de cada animal.
Hasta teléfonos diseñados para perros
Entre los dispositivos más particulares presentados durante 2026 aparecen sistemas que intentan mejorar la comunicación entre mascotas y personas cuando se encuentran separadas. Algunos combinan cámaras, micrófonos y parlantes para permitir que los dueños observen a sus animales, les hablen o interactúen con ellos desde el celular. La propuesta apunta especialmente a hogares donde las mascotas pasan varias horas solas.
El concepto fue bautizado informalmente como una especie de «teléfono para perros», aunque en la práctica reúne tecnologías que ya existen en distintos dispositivos domésticos. La novedad está en diseñarlas específicamente alrededor del comportamiento animal. También se desarrollan sistemas capaces de reconocer movimientos o rutinas y enviar alertas cuando detectan algo fuera de lo habitual.
La tendencia muestra un cambio respecto de los primeros accesorios conectados. Saber dónde se encuentra una mascota ya no parece suficiente para una industria que busca conocer también cómo duerme, cuánto se mueve, qué come y cómo se comporta. Ese historial podría convertirse en los próximos años en una herramienta complementaria para veterinarios y familias.
Prepagas, alimentos naturales y hasta helados
Argentina también empieza a mostrar cómo se amplía el mercado alrededor de las mascotas. La cuarta edición del Festival Mascotear, prevista para el 24 y 25 de octubre en la Plaza de las Naciones Unidas de Recoleta, reunirá productos y servicios que hasta hace algunos años eran poco habituales. Entre ellos aparecen prepagas para mascotas, alimentos naturales cocidos registrados ante el SENASA, cochecitos y trailers para transportarlas en bicicleta.
La oferta incluye además servicios de bienestar, indumentaria, accesorios personalizados, viajes y experiencias pensadas para compartir con perros y gatos. Incluso existen helados desarrollados específicamente para perros, formulados con ingredientes adecuados para su consumo. Las nuevas categorías muestran hasta qué punto el mercado empezó a extenderse mucho más allá de los alimentos balanceados y los servicios veterinarios tradicionales.
El crecimiento de estas propuestas acompaña una transformación más amplia en el vínculo entre las personas y sus animales. Las mascotas participan cada vez más de actividades, viajes y decisiones de consumo que antes estaban reservadas únicamente a los integrantes humanos del hogar. La tecnología y los nuevos servicios buscan adaptarse a esa convivencia cada vez más estrecha.
Cómo podría ser convivir con una mascota en 2030
Hacia finales de la década podrían volverse habituales los historiales digitales que combinen información sobre actividad, descanso, alimentación y comportamiento. Los sistemas de inteligencia artificial podrían analizar esos datos para advertir cambios o ayudar a ajustar rutinas y dietas. Algunas de esas herramientas ya existen, aunque las versiones más avanzadas todavía permanecen concentradas en segmentos de alto precio.
El desarrollo no apunta necesariamente a llenar los hogares de robots dedicados al cuidado animal. Buena parte de la transformación puede pasar por dispositivos discretos que funcionen durante todo el día y acumulen información sin modificar demasiado la rutina. La diferencia estaría en cuánto pueden ayudar esos datos a comprender mejor qué necesita cada mascota.
