Una cuadra y media de ilusión: Atlético Tucumán ya vive la semifinal contra Platense
En 25 de Mayo y Chile ya se respira la ilusión de un partido que puede hacer historia. Este lunes, el Monumental José Fierro comenzó a convertirse en el punto de partida de un viaje que el miércoles tendrá olor a gasoil de colectivos, sánguches de fiambre y yerba de mate en la ruta hacia Salta. Pero antes de pensar en kilómetros y caravanas, había que conseguir una entrada para la semifinal de la Copa Argentina frente a Platense. Y los hinchas de Atlético, atravesados por los nervios, la ansiedad y la emoción, no quisieron dejar nada librado al azar.
Habló el hincha que consiguió la primer entrada
Aunque la venta comenzaba a las 11, los primeros entusiastas llegaron alrededor de las 7. Mauro Mulky, con una sonrisa de oreja a oreja, salió de la boletería con su entrada en la mano. “Cuando llegué éramos unos 10. Después empezó a sumarse gente y ahora la fila llega hasta la próxima cuadra. Estoy muy ilusionado. Ayer me costó dormir. Ya entramos en esos días que son de relleno, pensando solamente en el partido”, contó.
La fila confirmaba su descripción. Cuando comenzó la venta exclusiva para socios, la fila ocupó toda la vereda de calle Chile y se extendió hasta Laprida. Había chicos, familias y numerosos grupos de amigos. También había trabajadores que se “escaparon” de sus obligaciones laborales para adquirir sus localidades: algunos vestidos de oficina y otros con ropa de trabajo. Todos querían estar mañana en el estadio Padre Ernesto Martearena de Salta.
“Cuando pido permiso, directamente me preguntan cuándo juega Atlético, porque saben que es para eso. Uno también deja de lado tiempo con la familia. Mi hija viaja conmigo, pero mi hijo no puede ir por cuestiones de trabajo. Mi señora ya sabe, incluso me prepara todo para el viaje. Imaginate que fuimos a canchas como la de Perico y tantas otras. ¿Cómo no vamos a ir ahora a ver una semifinal de Copa Argentina?”, contó Juan Medina, de 63 años, con los ojos cargados de emoción. “Muchos decían que jugar la Copa Sudamericana o la Libertadores era un sueño que no todos iban a poder cumplir. Y ahora, de alguna manera, ya se nos está haciendo costumbre. Los hinchas de Atlético nos estamos acostumbrando a jugar cosas grandes”, agregó.
Entre tanta expectativa, Ramón Orlando Veliz prefirió poner paños fríos. Consultado sobre la posibilidad de salir campeón, el socio vitalicio de 79 años, que lleva siete décadas acompañando al “Decano”, respondió: “No pensemos más allá de lo que tenemos que ganar. Nunca gastemos a cuenta de lo que todavía no tenemos. ¿Sabés por qué? Porque después te vas a empeñar y van a venir a cobrarte. Hay que ir paso a paso, no enloquecerse”.
El desafío de viajar
Mientras los fanáticos intentaban conseguir sus entradas, un poco más lejos del estadio se jugaba otro partido. El de la logística, protagonizado por quienes organizan los viajes en colectivo. Como ocurrió con los viajes a Rosario y Lomas de Zamora, los encargados de trasladar hinchas volverán a cumplir un papel fundamental, esta vez con una sede considerablemente más cercana.
Sin embargo, la distancia no es el único factor que entra en juego. Walter Montivero, organizador de los viajes de “La Banda de los Flaches”, calcula que cada hincha necesita alrededor de $140.000 entre pasaje y entrada. “Siempre nos toca fin de mes. La gente llega sin dinero y estos son gastos fuertes, no son gastitos. A gatas sobrevivimos y hay que hacer un esfuerzo extra”, explicó. La situación se complica todavía más para quienes viajan en familia, porque el presupuesto se multiplica.
Rodrigo Aráoz, organizador de viajes de la agrupación “Deca Cultural”, coincide en señalar las dificultades económicas, aunque también advierte un problema adicional: la escasez de colectivos disponibles. Según explicó, la coincidencia con los Juegos Evita y los viajes escolares a Carlos Paz redujo la oferta de transporte. Pese a eso, consiguió completar cuatro unidades. “Al principio pensábamos llenar dos colectivos y listo. Pero la gente seguía llamando y terminamos organizando cuatro. Es satisfactorio porque significa que más gente está pudiendo viajar”, contó.
De todas maneras, Aráoz se mostró cauteloso respecto de la convocatoria. Considera que los costos y la cercanía de fin de mes podrían limitar la movilización. “Estamos trasladando a unas 240 personas y trabajando con la ilusión de todos esos hinchas. Es una responsabilidad enorme. Estamos todos medio estresados, queremos que llegue el miércoles, subir a todos y salir”, explicó. A esa cifra habrá que sumar a quienes viajarán en autos particulares, que, según las estimaciones de Walter, representarían alrededor del 90% de los hinchas que se trasladarán a Salta.
Walter, además, tiene otra preocupación: los controles policiales en Salta. A partir de experiencias anteriores, pidió que no se repitan las demoras que, según relató, llegaron a extender extender a siete u ocho horas viajes que habitualmente demandan cuatro. “Nosotros vamos a ver un partido de fútbol, nada más. Queremos pasarla bien, ir tranquilos y volver tranquilos. Viajamos en familia”, reclamó.
La agenda
La primera jornada estuvo reservada para socios con la cuota de octubre al día. Según miembros de la comisión directiva “decana”, hubo una importante concurrencia. El martes, de 11 a 18, continuará la venta del remanente para el público en general en las boleterías del Monumental José Fierro. Las entradas populares cuestan $80.000; las plateas preferenciales Este, $100.000; las techadas Oeste, $120.000; y las localidades para menores de hasta 11 años, $65.000.
Mañana, la espera en 25 de Mayo y Chile dará paso a una caravana rumbo a Salta. Y entre el gasoil, los mates y los sánguches viajará también esa esperanza que Ramón, con sus 79 años, aconseja administrar con prudencia: paso a paso. El próximo será el miércoles, frente a Platense.