Las exportaciones agroindustriales argentinas hacia la Unión Europea alcanzaron US$1.922 millones durante los primeros cuatro meses de vigencia del acuerdo comercial con el Mercosur. Entre mayo y agosto de 2026, el valor exportado aumentó 21% frente al promedio registrado en el mismo período de los tres años anteriores. La mejora fue todavía mayor entre los productos alcanzados por las nuevas desgravaciones arancelarias.

En ese grupo, las ventas crecieron 44% y sumaron US$372 millones adicionales frente al promedio de los últimos tres años. Los datos fueron elaborados por la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional a partir de estadísticas del INDEC. Pesca, carne bovina y cítricos estuvieron entre los sectores con mayor crecimiento.

Pesca, carne y cítricos lideraron las subas

Las exportaciones del complejo pesquero hacia la Unión Europea avanzaron 93% durante los primeros cuatro meses del acuerdo. En el sector bovino, el incremento alcanzó 50%, mientras que los cítricos registraron una mejora del 59%. En los tres casos, las ventas quedaron por encima de los máximos obtenidos durante el mismo período de los tres años anteriores.

Otros sectores con menor peso dentro de la balanza exportadora también registraron aumentos importantes. Los envíos de productos ovinos crecieron 154%, los ingredientes alimenticios 116% y el tabaco 105%. La apicultura avanzó 87% y los alimentos para animales mostraron una suba del 75%.

El desempeño se produjo después de la entrada en vigencia, el 1° de mayo de 2026, del Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. El esquema comenzó a reducir o eliminar aranceles para una serie de productos, mientras otros quedaron sujetos a cronogramas de desgravación progresiva. Parte del crecimiento observado durante estos meses corresponde precisamente a rubros que recibieron beneficios arancelarios inmediatos.

La Unión Europea sigue entre los principales mercados para el agro argentino

La importancia del bloque europeo para las exportaciones agroindustriales ya era elevada antes de la entrada en vigencia del acuerdo. Durante 2025, la Unión Europea fue el segundo destino de estos productos, detrás de China, y aportó más de US$6.000 millones a la balanza comercial argentina. También fue el principal comprador de varias cadenas productivas.

En los últimos tres años, la UE se mantuvo como principal destino para complejos como soja, pesca, maní, cítricos, ingredientes alimenticios, legumbres, tabaco, arroz, ovinos y equinos. También ocupó el segundo lugar entre los mercados más importantes para carne bovina, girasol y productos apícolas. Esa estructura previa permitió que la reducción de aranceles tuviera un impacto rápido en distintos sectores.

El acuerdo crea una zona de libre comercio entre ambos bloques y contempla una apertura gradual según cada producto. Algunos bienes obtuvieron acceso sin gravámenes desde el comienzo, mientras que otros deberán atravesar períodos de transición antes de alcanzar una liberalización completa. Para el agro argentino, el efecto dependerá tanto de esas condiciones como de la demanda europea y de la capacidad de aumentar la producción exportable.

El Gobierno espera un impacto mayor a largo plazo

Al entrar en vigencia el acuerdo, el Gobierno estimó que las exportaciones argentinas podrían aumentar 76% durante los primeros cinco años y 122% en una década. Se trata de proyecciones que abarcan el comercio general con la Unión Europea y no únicamente los productos agroindustriales. Los primeros datos del agro muestran una mejora en varios de los sectores beneficiados, aunque todavía corresponden a apenas cuatro meses de aplicación.

La evolución durante los próximos años permitirá separar cuánto del crecimiento respondió directamente a las desgravaciones y cuánto estuvo relacionado con otros factores, como precios internacionales, mayores volúmenes producidos o cambios en la demanda europea. Por ahora, los datos oficiales muestran que los productos con beneficios arancelarios crecieron a un ritmo superior al conjunto de las exportaciones agroindustriales hacia el bloque. La pesca, la carne bovina y los cítricos aparecen entre los primeros sectores donde esa diferencia fue más marcada.