El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, volvió a respaldar al gobierno de Javier Milei y dejó abierta la posibilidad de recurrir nuevamente al swap de monedas entre ambos países si Argentina enfrenta otra etapa de tensión financiera. El funcionario defendió la intervención realizada en 2025 y sostuvo que el mecanismo ayudó a estabilizar el mercado antes de las elecciones legislativas de aquel año. Consultado sobre si Washington podría repetir una operación similar, respondió que sí.

Bessent vinculó aquella decisión con la relación estratégica que la administración de Donald Trump mantiene con Argentina y con las reformas impulsadas por Milei. También aseguró que la operación terminó generando ganancias para Estados Unidos. Sus declaraciones llegan mientras el riesgo país argentino volvió a superar los 650 puntos y crecieron las dudas sobre las necesidades de financiamiento previstas para 2027.

El antecedente del swap por US$20.000 millones

Estados Unidos y Argentina acordaron en octubre de 2025 una línea de swap por hasta US$20.000 millones entre el Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro estadounidense y el Banco Central. De ese monto, el BCRA utilizó US$2.500 millones durante ese mismo mes. La posición fue cancelada completamente en diciembre de 2025.

El acuerdo había sido anunciado en medio de una fuerte presión sobre el peso y una creciente dolarización previa a las elecciones legislativas argentinas. Washington también manifestó entonces su disposición a comprar bonos argentinos y utilizar otras herramientas financieras si resultaban necesarias. Para Bessent, esa asistencia permitió que el Gobierno atravesara el período electoral sin que las tensiones del mercado derivaran en una crisis mayor.

El funcionario sostuvo además que la estabilización argentina tuvo efectos políticos más amplios dentro de América Latina. Según su interpretación, el avance de gobiernos más alineados con Estados Unidos modificó el escenario regional. La posibilidad de volver a utilizar el swap quedó planteada dentro de esa relación económica y geopolítica.

El mercado mira las necesidades de dólares para 2027

Las declaraciones aparecen en un momento en que el Gobierno argentino busca despejar dudas sobre su capacidad para afrontar los compromisos del próximo año. Los vencimientos previstos para 2027 rondan los US$25.000 millones y el encarecimiento del riesgo país dificulta un regreso amplio al mercado internacional de deuda. Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguraron que cuentan con herramientas suficientes para enfrentar eventuales tensiones cambiarias.

El equipo económico habla de un poder de fuego cercano a los US$75.000 millones si se consideran distintos recursos disponibles, entre ellos reservas y líneas de swap. Analistas privados cuestionan, sin embargo, cuánto de ese monto podría utilizarse efectivamente ante una corrida o una dolarización fuerte de carteras. También señalan que la demanda de divisas durante 2027 podría ser considerablemente mayor a la calculada por el Gobierno.

Otro punto observado por el mercado es la capacidad del Banco Central para acumular reservas. Durante septiembre, las compras de divisas perdieron ritmo y el Gobierno suspendió además la emisión de deuda en dólares en el mercado local. Ambas herramientas habían sido consideradas entre las fuentes disponibles para reunir fondos durante 2027.

Una señal política y financiera desde Washington

Bessent ya había vuelto a elogiar el programa económico argentino durante una reunión con Caputo en septiembre. En aquella oportunidad destacó el proceso de estabilización y la acumulación de reservas, aunque organismos internacionales redujeron algunas previsiones de crecimiento para Argentina. Su nueva declaración agrega ahora una señal concreta sobre la disponibilidad del respaldo estadounidense si vuelven a aparecer dificultades financieras.

La continuidad de ese apoyo dependerá también de la situación política dentro de Estados Unidos y de las decisiones que adopte la administración Trump. El swap permanece como una línea disponible de hasta US$20.000 millones, aunque cualquier nueva utilización requeriría un acuerdo entre las autoridades de ambos países. Para Argentina, la posibilidad de recurrir nuevamente a esa herramienta aparece como uno de los respaldos externos disponibles frente a los vencimientos y las necesidades de dólares de 2027.